Varices

La insuficiencia venosa crónica se manifiesta con varices: venas hinchadas por una acumulación anormal de sangre debido a su debilidad, a menudo heredada, en las paredes y válvulas.

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Si la vena está dilatada, las válvulas no cumplen su función para hacer llegar la sangre de los pies al corazón. Si no se remedia, podrán ir dándose los siguientes problemas: pesadez de piernas, aparición de venas visibles, edema, hinchazón, aparición de dolor, calambres o sensación de acorchamiento y en fases más avanzadas, úlceras venosas, dermatitis ocre (un oscurecimiento de la piel), o el sangrado en varices complicadas.

Las varices son la enfermedad vascular más frecuente. Afectan a entre el 20 y el 30 por ciento de la población adulta, porcentaje que sube con la edad. De hecho, a partir de los 50 años, casi el 50% padece insuficiencia venosa. También afecta 5 veces más a mujeres que a hombres.

Las varices se pueden tratar con cuidados en casa, cirugía u otro procedimiento.

¿Por qué puede recomendar un médico una intervención para las varices?

Si se han probado medias de compresión y otros cuidados caseros, pero persiste el dolor y la hinchazón. O si se le insiste al médico para tratar las varices con tal de que las piernas tengan mejor aspecto.

Tratamiento en casa

Tal vez sea suficiente cuando no se padecen problemas graves de varices. No hará que desaparezcan, ni que las piernas tengan mejor aspecto, pero la mayoría de las personas consiguen aliviar el dolor y otros síntomas. Bien, ¿cuáles son las recomendaciones?

  • Usar medias de compresión: éstas ayudan a impulsar la sangre desde los capilares hasta el corazón, y previenen estiramientos o heridas. A pesar de lo incómodas que son en verano, su uso está especialmente indicado con temperaturas superiores a los 25 ºC, pues los síntomas pueden empeorar.
  • Evitar la exposición al sol durante largas horas, tumbados y sin moverse, y sobre todo durante las horas de máximo calor, lo que conduciría a un efecto vasodilatador intenso y prolongado. En su lugar, es preferible caminar por la playa y bañarse de vez en cuando, ya que el agua fresca activa la circulación y mejora la sensación de piernas cansadas. En este caso, es necesario ducharse después del baño para retirar la sal, ya que seca la piel, y aplicar crema hidratante.
  • Tumbarse y elevar las piernas por encima de la altura del corazón siempre que se pueda; sobre todo, tras largos periodos sentados o de pie, y al dormir.
  • Aplicar duchas de agua fría en las piernas, haciendo que el chorro impacte en círculos ascendentes.
  • Utilizar geles de efecto frío mediante masajes suaves en sentido ascendente o con ingredientes que tonifiquen las venas.
  • Hidratar la piel a diario. Utilizar protección solar todo el año, ya que ayuda a reducir la extravasación sanguínea, es decir, que la sangre salga de su vaso.
  • Evitar permanecer de pie durante mucho tiempo, especialmente si hay antecedentes familiares de varices.
  • Evitar el sobrepeso, la obesidad y la vida sedentaria. Por el contrario, conviene hacer ejercicio para mejorar el flujo sanguíneo en las piernas.
  • Evitar la ropa demasiado ceñida. Utilizar zapatos cómodos, prescindiendo en la medida de lo posible de los tacones altos, pero también del calzado plano.

Procedimientos no quirúrgicos

Se recurre a ellos para cerrar o eliminar las varices. Suelen realizarse en la consulta del médico o en una clínica.

  • Tratamiento externo con láser. El calor daña la vena y produce tejido de cicatriz, que cierra la vena. Esta técnica se usa en pequeñas venas superficiales.
  • Ablación endovenosa. El médico introduce un tubo en la vena a través de un pequeño corte en la piel. A continuación usa calor, productos químicos o un pequeño alambre para dañar ligeramente la vena. La cicatriz a que da lugar la cierra. También puede recurrir a un pegamento especial para cerrarla.
  • Escleroterapia. Se inyecta una sustancia química en la variz para dañar y cicatrizar el interior de la vena. De este modo se cierra.
  • La flebectomía (también llamada microflebectomía o avulsión punzante) suele realizarse junto con otro procedimiento o cirugía para tratar las varices. Se realizan varios cortes diminutos en la piel. Las venas se extirpan a través de estos cortes. Normalmente no se necesitan puntos.

Cirugía de las varices

La ligadura y extirpación venosa es un tratamiento quirúrgico de las varices. Se realizan uno o más cortes sobre la vena y ésta se liga en dos puntos. Suele extirparse toda o parte de la vena entre las zonas ligadas. Puede realizarse con anestesia general, pero también administrando un medicamento para adormecer la pierna y evitar el dolor. Es probable que se requieran algunos puntos.

¿Qué eficacia tienen los procedimientos para las varices?

La mayoría de los tratamientos para las venas más grandes parecen funcionar más o menos igual para cerrar las varices. Los tratamientos de ablación endovenosa parecen funcionar un poco mejor que la cirugía. Y éstas, a su vez, parecen funcionar mejor que la escleroterapia. En concreto, la ablación endovenosa con láser o calor por radiofrecuencia funciona en más del 96% de los casos; la cirugía, en más o menos el 90%, y la escleroterapia, en algo más del 70%.

Todos estos tratamientos parecen funcionar más o menos igual para aliviar los síntomas, mejorar el aspecto de la piel, y la calidad de vida.

¿Cuáles son los riesgos de los procedimientos para las varices?

Los estudios demuestran que todos los tratamientos tienen un riesgo similar de que las varices vuelvan a aparecer.

La ablación endovenosa y la escleroterapia tienen algunos riesgos. Pero los problemas que requieren tratamiento no son frecuentes.

He aquí algunos ejemplos de riesgos:

  • Pueden formarse coágulos de sangre en las venas.
  • Podrían aparecer pequeñas cicatrices y/o llagas sangrantes.
  • Podría haber una reacción alérgica al líquido que se introduce en la vena durante la escleroterapia, si bien esto es poco frecuente.
  • El color de la piel podría cambiar de forma permanente, o podrían formarse nuevos vasos sanguíneos diminutos en la zona tratada. Estos problemas son también raros.

La cirugía también tiene algunos riesgos. Pero los problemas que requieren tratamiento no son frecuentes.

Ejemplos de riesgos:

Puede sangrarse mucho, contraerse una infección, sentir las piernas entumecidas, tener problemas con la anestesia, o que queden pequeñas cicatrices en el lugar donde se extirpó la vena.

Puntos clave

Es posible que primero se quieran probar algunas cosas en casa para reducir el dolor u otros síntomas de las varices: medias de compresión, apoyar las piernas en una almohada o silla cuando sea posible, hacer algo de ejercicio, y perder peso, si es necesario.

Si estas medidas no alivian los síntomas, habrá que considerar someterse a una intervención, quirúrgica o no; sobre todo, si importa mucho la estética. El tratamiento en casa no cambiará el aspecto de las varices. Por su parte, la cirugía y otros procedimientos también pueden reducir el dolor y otros síntomas.

El tamaño de las varices influye en el tipo de procedimiento o cirugía indicada. Con varices grandes, las opciones pueden ser la cirugía o un procedimiento menos invasivo, como la ablación endovenosa. Con varices de tamaño pequeño o mediano, las opciones pueden ser la escleroterapia, el tratamiento externo con láser o una cirugía menor como la microflebectomía.

Los procedimientos que se utilizan para cerrar o eliminar las varices más grandes y evitar que vuelvan a aparecer parecen funcionar más o menos igual. Nos referimos a la ablación endovenosa, la escleroterapia y la cirugía.

En fin, como vemos, hay mucho que considerar. Espero que hayas encontrado esta información útil. En cualquier caso, que vaya muy bien, y ¡muchas gracias! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

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