
Las molestias en el pecho pueden ser un aviso de un ataque al corazón. Los síntomas de este pueden incluir:
- Dolor, presión, o una sensación extraña en el pecho, la espalda,
- el cuello, la mandíbula o la parte superior del abdomen, así como en ambos hombros o brazos.
- Sudor. Falta de aliento, disnea.
- Náuseas o vómitos. Mareo o debilidad repentina.
- Arritmia. En hombres y mujeres, el síntoma más
- frecuente es el dolor o la presión en el pecho. Las mujeres son algo más propensas a tener disnea,
- cansancio, náuseas y dolor de espalda o mandíbula. El dolor torácico que aparece o empeora con el
- ejercicio, el estrés o una comida copiosa y desaparece con el reposo
- también puede ser un síntoma de enfermedad cardiaca; en este caso, angina de pecho.
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Ante estos síntomas, hay que llamar al 112. Es posible que el operador recomiende tomar una aspirina mientras llega la ambulancia. No debe conducir uno. Dado que la mayor parte del daño que sufre el músculo cardíaco durante un infarto se produce en las primeras 6 horas, el tratamiento en ese lapso puede evitar daños graves, incluso mortales.
Otras causas de dolor torácico
La mayoría de la gente teme que el dolor torácico signifique que algo va mal en el
corazón. Pero no siempre es así, sobre todo en personas menores de 40 años.
La angina de pecho se debe a que no llega suficiente sangre al músculo cardíaco. Es un síntoma de enfermedad coronaria, también llamada cardiopatía. Se habla de angina estable cuando, en principio, se puede predecir cuándo aparecerán los síntomas. Sin embargo, un cambio repentino e inesperado en el patrón habitual de angina significa que el flujo sanguíneo ha disminuido, y que se podría estar sufriendo un infarto de miocardio. Entonces se habla de angina inestable.
Pero hay otras molestias:
- El dolor en los músculos o huesos del pecho que aparecen cuando aumenta la actividad o se hace ejercicio. Se trataría de dolor en la pared torácica.
- La costocondritis es una inflamación de las articulaciones formadas por el cartílago que une las costillas al esternón. Puede deberse a una lesión en el pecho. Pero a menudo se desconoce el motivo de tal inflamación.
El dolor ardiente en el pecho que se produce al toser puede deberse a una infección de las vías respiratorias altas causada por un virus. El dolor ardiente en el pecho o las costillas, especialmente justo antes de que aparezca una erupción,
puede estar causado por el herpes zóster.
- Una lesión como una costilla rota o un pulmón magullado puede ser bastante dolorosa, sobre todo al toser o intentar respirar profundamente.
- Puede producirse hinchazón (inflamación) de las finas capas de tejido pleural que
- recubren los pulmones y la pared torácica. Esto se llama pleuresía.
- La enfermedad por reflujo gastroesofágico puede causar dolor justo debajo del esternón. Muchas personas dirán que tienen «ardor de estómago». Esta molestia suele aliviarse tomando un antiácido o comiendo.
Otros problemas más graves que pueden causar dolor torácico:

- Una infección, como la neumonía.
- Un pulmón colapsado (neumotórax). Suele causar un dolor torácico agudo y punzante y se acompaña de disnea, dificultad para respirar.
- Un coágulo de sangre en el pulmón (embolia pulmonar). Suele causar dolor torácico profundo con dificultad respiratoria repentina y extrema.
- Cáncer de pulmón. Puede causar dolor torácico, sobre todo si las células cancerosas se extienden hasta afectar a las costillas.
- Enfermedades de la columna vertebral. El dolor torácico puede deberse a que los nervios de la columna están «pinzados».
El tratamiento domiciliario no es adecuado para los síntomas de infarto de miocardio.
Autocuidados
Con una angina estable, en la que uno suele predecir cuándo aparecerán los síntomas, conviene ceñirse a los cuidados indicados por el médico. Salvo que los síntomas se hagan más frecuentes, graves, o sean diferentes: en este caso, hay que llamarlo cuanto antes. Y si los síntomas de angina no desaparecen con reposo o no mejoran en los 5 minutos siguientes a tomar una dosis de nitroglicerina, hay que llamar al 112. Si el dolor torácico está causado por una distensión muscular o de ligamentos o por una fractura de costilla, se recomienda:
- Descansar, dejar cualquier actividad que cause molestias y proteger la zona lesionada o dolorida.
Poner hielo en la zona. El frío reduce el dolor y la inflamación. Conviene aplicar
el hielo o la compresa fría de 10 a 20 minutos, 3 o más veces al día. Al cabo de 48 – 72 horas, si la hinchazón ha desaparecido, se debe aplicar calor a la zona que duele. - No utilizar vendajes. Envolver o pegar las costillas para sujetarlas podría inhibir la respiración, lo que aumentaría el riesgo de neumonía o de un colapso pulmonar parcial (atelectasia).
- Aplicar medicamentos. Las cremas medicinales que se aplican sobre la piel (tópicas) pueden aliviar los músculos doloridos.
- Estirar los músculos. Los estiramientos suaves y los masajes pueden ayudar a
mejorar más rápidamente. Hay que estirarse lentamente hasta el punto justo antes de que empiecen las molestias. A continuación, se mantiene el estiramiento entre 30 y 60 segundos. Y se repite 3 o 4 veces al día. Es aún más útil después de utilizar calor. - Y por supuesto, retomar las tareas cotidianas solo cuando se esté preparado. A medida que mejore el dolor, se podrán retomar poco a poco las actividades habituales.
Cualquier aumento del dolor puede significar que se necesita más descanso.
Cuándo pedir ayuda durante el autocuidado
Hay que llamar al médico si se produce cualquiera de los siguientes síntomas:
- Aumento de la dificultad para respirar, si se tiene más disnea.
- El malestar torácico dura más de 1 semana. O
- Los síntomas son más frecuentes o graves.
Y hasta aquí por hoy. Espero que no sea nada grave y que vaya muy bien. ¡Muchas gracias! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?