Radiación: riesgos para la salud

La radiación es energía que viaja en forma de onda o partícula. Cierto tipo de radiación, la ionizante, es dañina para células y tejidos. Por ejemplo, la radiactividad que emiten ciertos elementos al descomponerse, como el uranio, es radiación ionizante.
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Aproximadamente la mitad de la radiación ionizante a la que estamos expuestos es de origen natural. Procede del suelo y del aire. La otra mitad procede de fuentes artificiales, como pruebas médicas, tratamientos y accidentes de centrales nucleares.


¿Cuáles son los riesgos de exponerse a la radiación?

Siempre existe el riesgo de dañar las células o los tejidos al exponerse a CUALQUIER cantidad de radiación ionizante. En otras palabras: los daños no son siempre proporcionales a la dosis de radiación. Con el tiempo, la exposición a la radiación puede causar cáncer y otros problemas de salud, aunque el riesgo de que esto ocurra es pequeño.

Este riesgo varía de una persona a otra. Depende de la fuente y la cantidad de exposición a la radiación, del número de exposiciones a lo largo del tiempo y de la edad en el momento de exponerse. En general, cuanto más joven se es en el momento de la exposición a la radiación, mayor es el riesgo de cáncer.[i]
Por ejemplo:
Una persona que se haya sometido a muchos TAC desde una edad temprana tiene más probabilidades de padecer cáncer que otra que no se haya sometido a estas pruebas. Los TAC suelen utilizar más radiación que otras pruebas radiológicas. El riesgo de que un adulto contraiga cáncer por un TAC está entre 1 y 2 por 1.000. Pero para un niño, el mismo TAC puede suponer un riesgo mucho mayor.
    Un niño que haya sido tratado con radiación por un cáncer en una etapa temprana de su vida tiene más probabilidades de padecer otro cáncer más adelante.
    Una persona que ha estado expuesta a grandes cantidades de radiación a causa de un accidente nuclear tiene más probabilidades de padecer cáncer que alguien que no ha estado expuesto.

La exposición a pequeñas cantidades de radiación no provoca ningún síntoma. Pero la exposición a grandes cantidades de una sola vez puede causar enfermedad por radiación y la muerte.

¿Cuáles son los tipos de exposición a la radiación?


Algunas fuentes de radiación son más potentes que otras. Por ejemplo, al pasar por el escáner de cuerpo entero de un aeropuerto se expone uno a cantidades muy pequeñas de radiación. Pero si se vive cerca del lugar de un accidente nuclear, las cantidades pueden ser muy considerables.

Por otra parte, se puede estar expuesto a más radiación que otras personas si:

    Se vive a gran altitud, o se vuela a menudo, porque llega más radiación cósmica.
    Se somete a uno a determinadas pruebas médicas (como radiografías o tomografías computarizadas) o tratamientos (como radioterapia para el cáncer).
    Se está expuesto a gas radón en casa.

Para comprender mejor la exposición a la radiación, puede resultar útil comparar algunas fuentes comunes de radiación con la dosis estándar de una radiografía de tórax, que emite cantidades muy pequeñas de radiación.

Por ejemplo:

    Tendría uno que pasar por el escáner de cuerpo entero de un aeropuerto unas 1.000 veces para recibir la misma cantidad de radiación que 1 radiografía de tórax.
    Un vuelo en avión de 10 horas equivale aproximadamente a la exposición a 1 radiografía de tórax.
    Una mamografía equivale aproximadamente a 5 radiografías de tórax.
    Vivir a unos 1600 m durante un año equivale aproximadamente a someterse a 5 radiografías de tórax.
    Un TAC equivale aproximadamente a 200 radiografías de tórax.


¿Qué se puede hacer para protegerse?

No se puede evitar la radiación de la naturaleza. Pero sí reducir la de fuentes artificiales.

    Si uno está preocupado por una tomografía computarizada, sería bueno hablar con el médico sobre la cantidad de radiación que supone. Hay que asegurarse de que hay una buena indicación para la prueba, e informarse sobre alternativas, como una ecografía o una resonancia magnética. En algunos casos, las ventajas de someterse a un TAC superan el pequeño riesgo de contraer cáncer.

    Si a uno le preocupa la radiación del escáner de cuerpo entero del aeropuerto, aun siendo muy baja, como hemos visto, tal vez estén dispuestos a hacer un cacheo en su lugar.

    Si ha habido un accidente nuclear cerca:

        Hay que seguir las instrucciones de las autoridades. Indicarán confinamiento o evacuación, en función de la gravedad del escape. No hay que tomar comprimidos de yoduro potásico (KI) a menos que las autoridades locales lo indiquen y el médico lo autorice. Pueden ser perjudiciales si no se toman correctamente. Ayudan a proteger la glándula tiroides de los efectos nocivos del yodo radiactivo que se puede liberar como resultado de un accidente nuclear. Pero no protegen de otras sustancias radiactivas.

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[i]https://www.cancer.gov/about-cancer/causes-prevention/risk/radiation/pediatric-ct-scans

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