Prevenir el cáncer de colon

El cáncer colorrectal es uno de los más frecuentes entre mayores de 50 años. Detectado a tiempo, es fácil de tratar y de erradicar. La enfermedad comienza a partir de un pequeño pólipo benigno que puede transformarse en un cáncer si no se extirpa a tiempo. No suele causar molestia alguna hasta que la enfermedad está muy avanzada. Por eso es importante realizar un cribado, que se recomienda entre los 50 y los 70 años, antes de que aparezcan síntomas.

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La prueba de sangre oculta en heces


El test de sangre oculta en heces es una prueba muy sencilla y gratuita que se realiza en casa. No necesita preparación. El material para realizar la prueba lleva las indicaciones para recoger las deposiciones, así como la forma de realizar el muestreo. El extracto se envía a un laboratorio, donde se buscará sangre invisible. El resultado se puede recoger en el centro de salud o en una farmacia que colabore con el programa de cribado.


Resultados de la prueba


Caben dos posibilidades: que haya o no indicios de sangre.
Sin indicios de sangre. El 95% de las personas obtienen este resultado, lo que significa que es poco probable que se tenga un cáncer de colon. Pasados dos años, se debe repetir la prueba, hasta cumplir los 69 años.
Como cualquier prueba médica, no es perfecta y no detecta todos los cánceres. Si en el momento del test el cáncer o el pólipo no sangraba, puede que no se detecte. Por eso, ante cualquier síntoma como sangre visible en los excrementos, cambio anómalo del ritmo intestinal o dolor, se recomienda consultar al médico.
El otro resultado posible del test:
Hay indicios de sangre. Ocurre en entre el 1 y el 5% de los casos. Lo cual suele llevar a tratar de averigua la causa del sangrado mediante una colonoscopia. Se trata de una exploración del interior del intestino que se hace con sedación y sin necesidad de quedar ingresado. Tiene un riesgo bajo de complicaciones. En la mayoría de las ocasiones, la sangre se debe a pólipos benignos u otras lesiones del tracto digestivo, y solo en unos pocos casos se explica por un cáncer.
A veces se ha de repetir la prueba para confirmar un resultado dudoso, o por algún problema técnico con la muestra.


La colonoscopia


Es una prueba que permite ver el interior del intestino grueso, el tramo final del tubo digestivo. El propósito es confirmar o descartar la presencia de pólipos, cáncer de colon o alguna alteración benigna.
Requiere prepararse expresamante desde dos o tres días antes con una dieta controlada; también se administrará un laxante en las horas previas a la prueba. Lo que se procura es que el día de la colonoscopia la tripa esté bien limpia para examinarla a fondo. Antes de empezar se suele sedar al paciente. Entonces se introduce un tubo flexible con luz y una pequeña cámara por el ano. Durante la prueba se introduce aire en el interior para que el especialista pueda ver mejor las paredes.
Durante este procedimiento se puede realizar una biopsia de las lesiones que se detectan. Si se encuentran pólipos, habitualmente se extirpan para analizarlos en un laboratorio. Al finalizar, debe esperarse un tiempo hasta que pasen los efectos de la sedación. Se puede uno sentir algo hinchado por al aire introducido. Se recomienda no conducir hasta pasadas unas horas, así como hacerse acompañar.
Puede darse alguna complicación, como en cualquier procedimiento médico, pero la frecuencia de las graves es realmente muy baja entre 0,1 y el 0,3% de los casos. Muy rara vez se pueden producir complicaciones de cierta importancia, tales como una reacción adversa a la sedación, sangrado importante, o perforación de la tripa durante la exploración.
Es importante que si se toma alguna medicación, sobre todo, anticoagulantes (como por ejemplo el Sintrom), o si se tiene alguna enfermedad de las válvulas cardíacas, se informe a la enfermera de cribado, al médico o al especialista.


Los resultados de la colonoscopia


Tras esta prueba, pueden ocurrir tres cosas:

  1. No se ha detectado ningún pólipo ni cáncer. El riesgo de tener una lesión en el intestino en los siguientes diez años es muy bajo. Por este motivo se recomienda hacerse la siguiente prueba de detección de sangre oculta en heces a los 10 años, si todavía se tienen hasta 69 años. De todas formas, si entretanto aparecen alteraciones digestivas, como sangre visible en las deposiciones, cambio anómalo del ritmo intestinal o dolor abdominal, se debe informar al médico.
  2. Se ha detectado algún pólipo. Estas lesiones se extirpan y analizan para conocer sus características. En función del número y tipo de pólipos se puede recomendar retomar el programa de cribado, con la prueba de detección de sangre oculta en heces al cabo de diez años; o bien hacerse una colonoscopia sin que pase mucho tiempo para controlar la posible aparición de nuevos pólipos.
  3. Se ha detectado un cáncer. El equipo médico propondrá la estrategia de tratamiento más adecuada, incluyendo el acompañamiento y el apoyo necesarios para hacer frente a la enfermedad. Hay que recordar que muchos de los cánceres que se detectan pueden extirparse durante la misma colonoscopia y sólo hace falta hacer seguimiento durante los siguientes años. En cualquier caso, la detección del cáncer de colon en su fase inicial, antes de que dé síntomas, aumenta la probabilidad de curación.


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