
Tengo que confesar que siento rechazo por la palabra “prediabetes”: me parece un intento de extender la enfermedad a personas sanas, como se dice de la definición de hipertensión arterial: según las últimas guías, casi todos somos hipertensos. Sin embargo, al estudiar este tema, vi que merece la pena saber qué es, para poder hablar con el médico. Así no tiene uno que limitarse a seguir sin pensar sus indicaciones. En otras palabras, cuando a uno le diagnostican prediabetes, debe conocer las opciones; que no sea el médico el que decida por nosotros, sino CON nosotros. De eso va este entrada.
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Puntos clave, y opciones
“Prediabetes” significa que el nivel de azúcar en sangre es más alto de lo que debería, si bien no tanto como para ser diabetes. Eso sí, hay más probabilidades de llegar a tener diabetes de tipo 2.
Para evitarlo, hay dos opciones: o cambios de estilo de vida, o medicación. O sea, o perder peso, seguir dieta y hacer ejercicio, o metformina. Pero no son excluyentes. De hecho, aunque se tome metformina, los cambios en el estilo de vida ayudarán a retrasar o prevenir la diabetes.
¿Por qué debe evitar la diabetes de tipo 2?
La diabetes tipo 2 puede cambiarnos la vida. Por ejemplo, es posible que haya que vigilar de cerca qué se come, tomar medicamentos todos los días y estar atento a otros problemas de salud.
Con el tiempo, la diabetes puede dañar ojos, nervios y riñones. También puede dañar los vasos sanguíneos. Esto puede provocar cardiopatías, infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares. Los daños en los nervios pueden comprometer los pies, ya que es más difícil detectar los problemas, como las heridas, y estas tardan más en curar. Esto último, unido a que el sistema inmunitario puede debilitarse y ser menos capaz de combatir las infecciones, puede conducir a la gangrena.
¿Cómo se previene la diabetes de tipo 2?
La principal forma de prevenir la diabetes de tipo 2 es reducir la glucemia con cambios saludables en el estilo de vida. Y la metformina puede ayudar.
Un estudio de seguimiento de 15 años demostró que hacer cambios importantes en el estilo de vida era casi igual de efectivo que tomar metformina. Estas medidas funcionan muy bien en personas con IMC 35 o más, y en mujeres que han tenido diabetes gestacional. También se ha visto que los mayores de 60 se benefician más de los cambios importantes en el estilo de vida, en tanto que los menores de 60 se benefician más de tomar metformina. No digamos si además hacen algunos cambios, como perder peso, controlar lo que se come, y moverse más.
Esto es lo que nos dice la mejor evidencia disponible. Sin embargo, hay que aclarar un punto importante: las pruebas no pueden predecir lo que le va a pasar a uno. Por ejemplo: cuando un estudio nos dice que 2 de cada 100 personas que se someten a un tratamiento pueden tener un determinado resultado y que 98 de cada 100 pueden no tenerlo, no hay forma de saber si uno estará en el grupo de 2, o en el de 98.
¿Qué cambios en el estilo de vida previenen la diabetes de tipo 2?
Los estudios demuestran que estos tres importantes cambios en el estilo de vida reducen las probabilidades de padecer diabetes de tipo 2.
- Perder un 7% o más del peso.
- Realizar al menos 2½ horas de actividad moderada a la semana. Por ejemplo, caminar rápido, pedalear o bailar.
- Seguir una dieta baja en calorías y grasas saturadas. Sobre todo, las grasas trans artificiales, que se esconden en el etiquetado bajo el nombre de “grasas hidrogenadas”.
Todo esto puede ayudar a reducir el azúcar en sangre, controlar o prevenir la hipertensión, el colesterol alto y las enfermedades cardíacas. Además de ayudar a sentirse mejor, por supuesto. Los riesgos, en cambio, son pocos: algunos sufren sobrecargas musculares o articulares cuando se vuelven activas de repente, algo que se puede soslayar siendo graduales al empezar la actividad. Otra cosa es mantener estos hábitos pasado un tiempo, porque aumentaría el riesgo de padecer diabetes de tipo 2. Que sigamos haciendo ejercicio tiene que ver con cómo nos lo planteamos: si nos decimos “tengo que andar todos los días 3 km para mantenerme en forma, o para evitar la diabetes”, lo más seguro es que andar se convierta en una actividad miserable que dejaremos. En cambio, si nos decimos “quiero andar”, la cosa cambia, porque es más probable mantener una actividad que nos gusta. Y más si la compartimos.
¿Qué implica tomar metformina?
Ayuda a reducir el azúcar en sangre y, por tanto, prevenir la diabetes de tipo 2. Es fácil habituarse a tomar este fármaco, que funciona muy bien y suele ser seguro. Eso sí, como todo medicamento, tiene efectos adversos. Al empezar a tomarlo o al subir de dosis, algunos sufren molestias en el estómago, diarrea, gases, o pierden el apetito. Pero suelen desaparecer pasado un tiempo, y se minimizan si se aumenta la dosis poco a poco.
Por otra parte, a algunas personas les preocupa que tomar metformina para prevenir la diabetes tipo 2 haga que el medicamento no funcione tan bien si la enfermedad llega. Pero eso no es así. La metformina seguirá funcionando. No es necesario esperar para tomarla.
¿Qué recomiendan los expertos?
La Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomienda realizar cambios importantes en el estilo de vida. También sugiere tomar metformina, especialmente por debajo de 60 años, con un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 35, o si se ha padecido diabetes gestacional.
En cualquier caso, recomiendan que el médico y el paciente hablen de los riesgos y beneficios de cada plan, y elijan según las preferencias personales, y el estado de salud.
Y para facilitar ese diálogo, vamos a comparar los planes.
¿Qué implica cada opción?
¿Qué conllevan los cambios de estilo de vida? Si se tiene sobrepeso, hay que intentar perder al menos un 7%, y mantenerlo. Hay que realizar alguna actividad moderada durante al menos 2 h y media a la semana. Y llevar una dieta baja en calorías y grasas saturadas.
¿Y tomar metformina, qué implica? Pues tomarla todos los días, intentar comer alimentos sanos, mantenerse activo y perder peso.
¿Cuáles son los beneficios de cada opción?
Con los cambios de estilo de vida se pueden evitar los problemas digestivos propios de la metformina. Además, ayudan a controlar o prevenir la hipertensión, el colesterol alto y las enfermedades cardíacas.
Tomar metformina suele ser más fácil. Además, suele estar disponible como medicamento genérico, por lo que es un tratamiento de bajo coste, muy efectivo.
¿Qué hay de los riesgos?
Los cambios de estilo de vida pueden ser difíciles de adoptar y mantener, por lo que aumentaría el riesgo de diabetes de tipo 2.
El riesgo con la metformina es no acordarse de tomarla todos los días. Y, como hemos dicho, a algunos les produce malestar estomacal, diarrea, gases y pérdida de apetito. Suelen desaparecer al cabo de poco tiempo, y se minimizan si se aumenta la dosis de forma paulatina.
Y hasta aquí por hoy. Espero que hayas encontrado útil esta información. Que vaya muy bien, muchas gracias por leer. ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?