Pérdida auditiva y audífonos

Ante la pérdida auditiva, caben dos opciones: o probar audífonos, o aprender a vivir con poco oído. En el primer caso, hay que saber que la mayoría de las veces se pueden probar unas semanas, y devolverlos si no nos ayudan.

Hoy nos proponemos arrojar luz para disipar dudas, y así tener una charla más provechosa con el médico. Éste, o el audiólogo, puede sugerir usar audífonos si se tiene una pérdida auditiva intratable de otro modo; y si piensa que mejorarán la calidad de vida.

Pero empecemos por el principio, ¿de qué estamos hablando?

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¿Qué son los audífonos?

Los audífonos hacen que los sonidos sean más fuertes. Los hay de muchos estilos diferentes y con gran variedad de funciones. Pero casi todos tienen un micrófono, un amplificador, y un altavoz.

Algunos son muy pequeños y caben en el conducto auditivo. Otros pueden ocultarse en un pequeño estuche detrás de la oreja con un tubo fino y transparente que se introduce en el conducto auditivo. Los modelos más grandes se colocan en el oído externo. Cada tipo de audífono tiene sus pros y sus contras. La elección depende de muchas cosas, como el grado de pérdida auditiva, el consejo del médico o audiólogo, y por supuesto, el tipo de audífono que se desee.

La mayoría de los audífonos de prescripción son digitales y los ajusta un audiólogo mediante un ordenador. Los de venta sin receta los debe ajustar uno mismo.

¿Cómo saber si los audífonos ayudarán?

Si el médico o el audioprotesista sospecha o diagnostica una pérdida auditiva, es posible que derive a un otorrinolaringólogo. Éste comprobará si hay otros problemas y tratará de averiguar la causa de la pérdida de oído. También puede recomendar posibles tratamientos.

Si el especialista considera que los audífonos son útiles, el audiólogo podrá asesorar sobre el más conveniente, y cómo sacar el máximo partido del aparato.

Un audífono de venta libre puede ser una opción si se es mayor de edad y se padece una pérdida auditiva de leve a moderada. Pero está contraindicado si:

  • Se tienen menos de 18 años.
  • Hay dolor, secreción en el oído, vértigo, o acúfenos (un tipo de zumbido)
  • La pérdida de oído afecta a un solo lado, o sólo empeora en un lado.
  • La pérdida auditiva es repentina, o grave, cosa que sospecharemos cuando sólo se puede oír cuando hablan en voz alta, incluso en un entorno silencioso, o cuando quien habla se sitúa muy cerca; y desde luego, cuando cuesta mucho oír a los demás en ambientes ruidosos.

Ventajas de llevar audífonos

La principal, oír mejor y sentirse conectado con los demás; sobre todo, por poder hablar sin hacer esfuerzos adicionales, ni pedirle a los demás que repitan lo que acaban de decir. Por otra parte, aumenta la seguridad al conducir, en los quehaceres diarios, o en las aficiones que uno tenga. Algunos modelos hasta se pueden ajustar para enmascarar el tinnitus (un zumbido en el oído).

También se sabe que la pérdida de audición puede aumentar el riesgo de demencia. De hecho, ciertos estudios demuestran que los audífonos pueden ralentizar los problemas cognitivos.

El cerebro tarda un tiempo en adaptarse a los nuevos sonidos que percibe. Puede requerir desde unas semanas a varios meses. Conviene tener en cuenta que:

  • Es posible que los sonidos parezcan extraños. Los audífonos no harán oír como antes. Si los ruidos resultan tan extraños que distraen y hacen molestos los audífonos, habrá que decírselo al audioprotesista.
  • Es probable que se oigan sonidos casi olvidados con mucha más claridad, como papeles que crujen, cubiertos que tintinean, los propios pasos, el motor de un vehículo, o hasta los latidos del corazón. Con el tiempo, el cerebro filtrará esos sonidos.
  • También puede ocurrir que los audífonos resulten incómodos. Es preciso ajustarlos bien (que no lastimen el oído, ni se sientan sueltos) antes de salir de la consulta del audioprotesista.
  • Ciertos audífonos pueden emitir un zumbido cuando se usa el teléfono móvil. Este ruido puede dificultar la audición de la persona con la que se está hablando. El audioprotesista puede sugerir modelos que funcionen mejor con los teléfonos móviles. Y si hay que cambiar de terminal, habrá que buscar uno que sea compatible con los audífonos.

Aquí van algunos consejos generales que ayudarán a adaptarse a los nuevos dispositivos.

  • Es mejor empezar a usarlos para hablar con una sola persona, ya que éstas son las conversaciones más fáciles de seguir. Poco a poco, se puede empezar a hablar con más de una persona a la vez.
  • Conviene prestar atención a los gestos, las expresiones faciales, la postura y el tono de voz de las personas. Los audífonos no captan todas las palabras que se dicen, sobre todo en lugares ruidosos.
  • Y desde luego, hay que usar los audífonos. Se aconseja empezar por unas pocas horas al día e ir aumentando el tiempo de uso. Cuanto más se lleven, sobre todo al principio, más rápido se adaptará uno a ellos.

Puntos clave

  • Si se puede, conviene hacerse una prueba de audición. Algunos tipos de pérdida auditiva pueden tratarse y corregirse sin audífonos. El médico puede tratar una acumulación de cerumen o una infección de oído que pueda estar detrás de la pérdida auditiva. En última instancia, es el otorrinolaringólogo el que puede decir si la pérdida de audición puede tratarse, cómo, y si los audífonos ayudarán a sentirse conectado con los demás
  • No es necesario someterse a una prueba de audición para comprar un audífono de venta libre. Pero una prueba puede ayudar a saber qué audífono irá mejor.
  • Puede llevar algún tiempo acostumbrarse a utilizar audífonos. Muchas personas lo hacen y aprenden a sacarles el máximo partido con la ayuda de su médico o audiólogo.
  • Aprender otras habilidades puede ser útil cuando se vive con audición reducida. Por ejemplo, prestar atención a los gestos, las expresiones faciales, la postura y el tono de voz de las personas. Hasta se puede acudir a clases de lectura labial. Por lo demás, los subtítulos están disponibles en casi todos los medios que usamos. Éstos pueden ser de ayuda tanto si se usan audífonos como si no.

Y hasta aquí por hoy. Espero que hayas encontrado esta información útil. En cualquier caso, que vaya muy bien, y ¡muchas gracias! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

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