Movilizaciones de dependiente encamado.

Hoy vamos a ver cómo mover a una persona encamada que no puede valerse por sí misma. Vamos a ver las distintas situaciones.

(Si lo prefieres, puedes recibir esta información en formato vídeo).

Cómo acercarlo al cabecero. Paciente no colaborador.

Esta maniobra requiere a 2 personas.

  • Lo primero es explicar lo que se va a hacer, y retirar las almohadas y cojines que estorben.
  • Cada familiar se sitúa a cada lado de la cama, con el cuerpo un poco girado hacia el cabecero.
  • Los pies, separados, las rodillas, ligeramente flexionadas, y el pie más cercano al cabecero, apuntando en esa dirección.
  • Se mete un brazo por debajo del hombro, y con la otra mano por debajo del muslo, lo desplazamos hasta la posición deseada, procurando mantener las rodillas del paciente rectas. Por supuesto, evitando fricciones y movimientos bruscos.

Cómo acercarlo al cabecero. Paciente colaborador.

En este caso solo se requiere una persona.

  • Nos situamos junto a la cama, de frente al paciente, y a la altura de su cadera.
  • Le pedimos que se agarre al cabecero, y apoye las plantas de los pies en la cama.
  • Entonces colocamos nuestros brazos por debajo de las caderas del paciente.
  • Ahora toca coordinar los esfuerzos. Puede que la persona se encuentre bastante ágil, y que sea capaz de hacer sola este movimiento, en cuyo caso deberíamos permitir que lo haga.

Cómo ayudarse de una sábana.

Se requieren dos personas, una a cada lado de la cama.

Para esta técnica nos ayudaremos de una “entremetida”, que es una sábana doblada en su largo a la mitad.

  • La situamos por debajo de nuestro familiar, abarcando desde los hombros hasta los muslos.
  • Para ello, colocaremos a la persona de lado, cerca del borde de la cama, para meter la “entremetida” desde el lado contrario. Luego la volvemos hacia el otro lado para terminar de pasar la sábana.
  • Una vez colocada la “entremetida”, se enrolla por los laterales para poder sujetarla firmemente, y así mover al paciente hacia donde haga falta, evitando fricciones.
  • La sábana hay que quitarla del modo inverso a como se ha colocado.

Cómo acercar al paciente al borde de la cama.

Hay que situarse en el lado de la cama hacia el que queremos trasladar al familiar.

  • Se pasa un brazo por debajo de los hombros del paciente, y el otro, por debajo de las caderas.
  • Y se moviliza hasta la posición deseada, evitando en lo posible roces o sacudidas.

Esta maniobra puede requerir dos personas, especialmente si el paciente es corpulento.

Cómo ponerlo de lado.

De nuevo, hay que colocarse en el lado de la cama hacia el que queremos desplazar al familiar.

  • Primero hay que desplazar al dependiente hacia el lado contrario, con tal de que al girarlo quede en el centro de la cama.
  • Pedimos al paciente que estire el brazo del lado al que queremos girarlo, y que doble el otro sobre el pecho. Después, que doble la rodilla de la pierna que quedará encima.
  • Por último, facilitamos el giro tirando del hombro y la cadera.

Ojo, en esta postura, hay que tomar precauciones con la oreja, el hombro, el codo y la cresta ilíaca, para prevenir las úlceras por presión.

Cómo sentarlo en el borde de la cama.

  • Con un brazo rodeamos los hombros, y el otro va a las caderas.
  • Primero giramos las caderas y las piernas, para seguidamente ayudar a erguir el tronco.
  • Es importante, cuando esté sentado, comprobar que se mantiene de manera segura, y solo entonces, acercar las zapatillas y la bata.

Y bueno, hasta aquí las recomendaciones por hoy. Seguiremos viendo más situaciones particulares en la próxima entrada, ¡muchas gracias por leer! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

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