
Aquí hablamos de todos los temas de salud y cuidados de mayores. Siempre que la información sea de calidad, y práctica, aquí estaremos para hacer que sea fácil de entender. Y no importa si es tabú. Así que vamos al grano.
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La diarrea dispersa gérmenes con mucha facilidad, como cualquier fluido corporal. Por eso hay que usar guantes desechables al limpiar todo lo que haya tocado, desde la piel hasta la ropa y sábanas, pasando por las superficies duras afectadas. Y lavarse bien las manos con agua y jabón al terminar.
Limpieza de la piel
Usaremos guantes desechables y hojas de papel de cocina húmedo, o toallitas húmedas, que irán a una bolsa de basura de plástico al terminar. Luego, lavaremos con agua tibia y un paño suave la piel. Solo usaremos jabón neutro si la zona está muy sucia. Aclaramos bien, y secamos por completo.
No usaremos alcohol ni propilenglicol si hay sarpullidos, porque escuecen.
Por último, nos quitamos los guantes, que irán a la misma bolsa de antes, y nos lavamos las manos con agua y jabón antes de tocar nada más. Por cierto, conviene pensar en cómo abrimos el grifo, si lo hemos tocado con las manos sucias; si es así, habrá que eliminar los gérmenes con agua jabonosa. Si el grifo es monomando, lo podemos abrir con el codo.
Limpieza de sábanas y ropa sucias
Aquí también usaremos guantes desechables y hojas de papel de cocina húmedo, o toallitas húmedas, que irán a una bolsa de basura de plástico al terminar. Las pequeñas cantidades de heces fáciles de eliminar pueden retirarse con papel higiénico y tirarse al inodoro.
Se pone la ropa blanca en una bolsa de plástico grande para evitar que se manche nada de camino a la lavadora. Conviene usar un prelavado, y un ciclo normal con detergente, a la temperatura más alta que admita la prenda más delicada.
Ahora desechamos los guantes en la bolsa de plástico anterior, y nos lavamos tal y como hemos descrito antes.
Para secar la ropa, si es posible, mejor el sol; si usamos secadora, que sea a la temperatura más cálida que soporte la prenda más delicada.
Ah, una cosa más: no es necesario desinfectar las cubas de la lavadora o la secadora después de un ciclo completo.
Limpieza de superficies duras
De nuevo, usaremos guantes desechables y hojas de papel de cocina húmedo, o toallitas húmedas, que irán a una bolsa de basura de plástico al terminar. Para que la desinfección sea efectiva tiene que haber una limpieza previa concienzuda. Por eso hay que aclarar las superficies con agua antes de desinfectarlas con lejía doméstica diluida, a razón de ¼ de L por cada 5 L de agua (0,25/5L). A continuación, limpiamos la zona con agua caliente. Por cierto, hay que tener en cuenta que la lejía puede decolorar la superficie, en cuyo caso habrá que recurrir a otro desinfectante basado en alcohol, u otros agentes químicos.
Por último, y como antes, nos quitamos los guantes, los tiramos a la bolsa de plástico, y nos lavamos las manos según hemos visto en los apartados anteriores.
Y ya nos hemos quitado este marrón. Espero que hayas encontrado esta información útil. Muchas gracias por leer. ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?