
La laberintitis es un problema en el interior del oído interno. Se produce cuando el laberinto, una parte del oído interno que ayuda a controlar el equilibrio, se hincha e inflama. Esto puede provocar un vértigo repentino, es decir, la sensación de estar dando vueltas. También puede ir acompañada de una pérdida temporal de audición o un zumbido en los oídos. Estos síntomas requieren una atención urgente para descartar un accidente cerebrovascular.
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¿Cuáles son las causas?
Pues no están claras. Puede producirse tras una infección vírica o, más raramente, bacteriana. El desencadenante puede ser una infección de las vías respiratorias altas, como la gripe o un resfriado. Con menos frecuencia, puede comenzar tras una infección del oído medio.
La infección inflama el nervio vestibular, lo cual hace que envíe señales incorrectas al cerebro de que el cuerpo se está moviendo. Como los demás sentidos no detectan el mismo movimiento, esto confunde al cerebro, y provoca la sensación de que la habitación da vueltas, o directamente hace perder el equilibrio.
¿Cuáles son los síntomas?
El principal síntoma de la laberintitis es el vértigo. Como ya vimos en este blog, el vértigo no es lo mismo que la sensación de mareo, y puede estar causado por razones distintas a la que nos ocupa hoy. El vértigo significa que uno se siente inestable o mareado. Pero el vértigo produce una sensación distintiva, que es la de estar girando. Esto, por descontado, dificulta la marcha, o incluso permanecer de pie. Resulta muy, muy incapacitante.
El vértigo comienza sin previo aviso. A menudo comienza una o dos semanas después de haber tenido una gripe o un resfriado. Puede ser lo suficientemente intenso como para provocar malestar estomacal, o incluso el vómito. El vértigo desaparece lentamente a lo largo de unos días o semanas. Pero durante un mes o más, se puede seguir sintiendo los síntomas si se mueve repentinamente la cabeza de una determinada manera.
Como dijimos al comienzo, la laberintitis también puede causar pérdida de audición y un zumbido en los oídos (tinnitus). En la mayoría de los casos, estos síntomas no duran más que unas pocas semanas.
¿Cómo se diagnostica?
El médico puede determinar si tiene uno laberintitis mediante un examen físico y preguntando sobre los síntomas y el estado de salud anterior. Seguramente buscará signos de infecciones víricas que puedan desencadenar una laberintitis.
Si la causa del vértigo no está clara, el médico puede realizar otras pruebas. Estas pueden incluir una prueba de audición (audiometría), una prueba de su sistema de equilibrio llamada electronistagmografía, o una resonancia magnética para descartar otros problemas.
¿Cómo se trata la laberintitis?
La mayoría de las veces, la laberintitis desaparece por sí sola. Normalmente tarda varias semanas. Si la causa es una infección bacteriana, el médico recetará antibióticos. Pero la mayoría de los casos están causados por virus, que son inmunes a los antibióticos.
El médico puede recetar esteroides, que pueden ayudar a mejorar antes. También puede dar otros medicamentos, como antieméticos, antihistamínicos y sedantes, para ayudar a controlar las náuseas y los vómitos causados por el vértigo.
A propósito, el vértigo suele mejorar a medida que el cuerpo se adapta mediante la compensación. Por otra parte, hay que decir que los medicamentos como los antihistamínicos pueden aliviar los síntomas, pero pueden hacer que el vértigo tarde más en desaparecer. Lo mejor es utilizar los medicamentos sólo cuando sean necesarios y durante el menor tiempo posible, como siempre. Mantenerse activo, en la medida de lo posible, puede ayudar a mejorar. El médico puede sugerir ciertos ejercicios de equilibrio para realizarlos en casa. Entre ellos se encuentran los movimientos sencillos de la cabeza y mantener el equilibrio mientras se está de pie o sentado. Pero también los hay que se practican andando, o pasando de estar sentado a tumbado de una determinada manera, y viceversa.
Y hasta aquí por hoy, espero que resulte útil, y que vaya muy bien. ¡Muchas gracias por leer! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?