Hernia discal lumbar: ¿debería operarme?

Hoy toca hablar de la hernia discal lumbar. Esta información es especialmente útil para quien ha tenido síntomas durante varias semanas en la zona baja de la espalda (no en la zona del cuello). Vamos a considerar las dos opciones principales:

  • Operarse ya. O
  • No operarse por ahora, y probar cosas como un cambio en la forma de realizar las actividades, medicamentos para controlar el dolor, ejercicio, fisioterapia o inyecciones de esteroides.

Pero empecemos por el principio.

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¿Qué es una hernia discal?

Los huesos que forman la columna vertebral -las vértebras- están protegidos por pequeños discos esponjosos. Cuando estos discos están sanos, actúan como amortiguadores de la columna vertebral y la mantienen flexible.

Pero cuando un disco está dañado, puede abultarse o romperse. Es lo que se denomina hernia o rotura discal. Puede ser el resultado de un golpe en la zona. Otras veces se pierde masa ósea de las vértebras por la osteoporosis, que hace que pierdan altura y los discos intervertebrales se hernien. Puede ocurrir que un tumor en otro órgano se metastatice, llegue hasta las vértebras; en raras ocasiones, la causa es un tumor que crece en las vértebras. También es muy poco frecuente que un tumor neural, que surge en las fibras locales, pueda lesionar los nervios, y acabar provocando la hernia discal.

Una hernia discal no siempre provoca síntomas. Pero cuando presiona las raíces nerviosas, puede causar dolor, entumecimiento y debilidad en la zona del cuerpo por donde pasa el nervio. A veces puede causar dolor y entumecimiento en las nalgas y pierna abajo, lo que conocemos como ciática. En la mayoría de los casos, los síntomas mejoran con el tiempo, con o sin tratamiento.

¿Por qué puede indicar el médico una cirugía de hernia discal?

Por una o más de las siguientes razones:

  • Los síntomas han durado al menos 6 semanas, dificultan realizar las actividades normales, y otros tratamientos no han ayudado.
  • Se necesita mejorar rápidamente para volver al trabajo o a otras obligaciones lo antes posible.
  • Se tiene debilidad en las piernas que está empeorando.
  • La hernia discal provoca problemas intestinales o vesicales.

¿Qué tratamientos no quirúrgicos hay para la hernia discal?

Los tratamientos no quirúrgicos a menudo pueden ayudar a sentirse mejor, a estar más activo y a evitar la cirugía. Muchas personas son capaces de controlar sus síntomas con cosas como:

  • Probar otras formas de realizar las actividades que minimicen el dolor. Por ejemplo, si los síntomas empeoran al realizar una actividad sentado, hay que probar a hacerla de pie. O alternar entre estar sentado y de pie.
  • Tomar medicamentos para controlar el dolor. En primer lugar suelen probarse medicamentos como los AINE o el paracetamol. A veces se prueban otros medicamentos, como analgésicos más potentes o relajantes musculares. O se recurre a inyecciones de esteroides.
  • Ejercicio. El aeróbico puede aliviar los síntomas. Por ejemplo, se puede dar un paseo corto (de 10 a 20 minutos) por una superficie llana (sin cuestas, ni escaleras) cada 2 o 3 horas. Eso sí, conviene caminar sólo distancias que se puedan hacer sin dolor, sobre todo en las piernas.
  • Fisioterapia. El profesional puede enseñar ejercicios de estiramiento y fuerza que pueden reducir el dolor y otros síntomas, así como facilitar las tareas cotidianas.

Tal vez haya que combinar varias estrategias de estas para controlar el dolor. Si hay mejoría tras 6 semanas, es buena señal: a menudo el cuerpo reabsorbe el material del disco, lo que ayuda a que el dolor desaparezca.

¿Qué tipo de cirugías se realizan en caso de hernia discal?

El objetivo de las intervenciones es aliviar la presión sobre las raíces nerviosas. Para ello se suele extraer material discal. Esto se denomina discectomía.

Existen diferentes formas de extraer el material discal. Éstas son:

  • Discectomía abierta. Se realiza a través de una gran incisión en la espalda.
  • Microdiscectomía. Se realiza a través de una incisión más pequeña. Causa menos daño al tejido circundante.
  • Procedimientos mínimamente invasivos. Se realizan con una o varias incisiones diminutas en la espalda. El médico puede introducir instrumentos especiales a través de las incisiones, como dispositivos cortantes, térmicos o láseres, con los que cortar o destruir parte del disco.


Los estudios no han demostrado diferencias notables en la eficacia de cada uno de estos procedimientos. Por eso, junto con el médico, habrá que decidir qué tratamiento es el más indicado en función de varios aspectos. Entre ellos están la estructura corporal particular, los síntomas, qué disco está herniado, qué prefiere uno, y la pericia y experiencia del médico.

En algunos casos, puede extraerse un pequeño trozo de hueso de la vértebra afectada. Este pequeño trozo se denomina lámina. Es la parte delgada de las vértebras que forma un arco protector sobre la médula espinal. Mediante una laminectomía se extirpa la mayor parte o la totalidad de la lámina. También se puede eliminar el tejido engrosado que está estrechando el canal espinal. Cualquiera de estos procedimientos puede realizarse al mismo tiempo que una discectomía, o por separado.

El médico puede recomendar un programa de rehabilitación tras la intervención, que puede incluir fisioterapia y ejercicios en casa.

¿Qué resultados da la cirugía de hernia discal?

La cirugía de hernia discal lumbar funciona bien y elimina todos o la mayoría de los síntomas; pero hay pacientes a los que no les va tan bien.

En un estudio de personas con ciática causada por una hernia discal, las probabilidades de NO tener síntomas o casi no tenerlos entre 3 meses y 2 años después eran algo mayores con la cirugía que con el tratamiento no quirúrgico. Pero, en general, la mayoría de las personas se sentían mejor con o sin cirugía.

En un estudio de personas que tenían entre 6 y 12 semanas de ciática grave relacionada con una hernia discal, se asignó a un grupo para que se operara pronto (el grupo de cirugía). El otro grupo (el no quirúrgico) fue asignado a probar tratamientos no quirúrgicos durante 6 meses, seguidos de cirugía si sus síntomas no mejoraban. Se preguntó a ambos grupos sobre su recuperación dos meses después de la intervención o del inicio del tratamiento no quirúrgico. Los pacientes del grupo quirúrgico se sentían mejor (más cerca de la recuperación completa) que los del grupo no quirúrgico. Sin embargo, al cabo de 1 año, ambos grupos de tratamiento valoraron su recuperación más o menos igual.

Si no se opta por la cirugía ahora, se puede cambiar de opinión más adelante si los síntomas no han mejorado o incluso han empeorado con otros tratamientos. La cirugía parece funcionar igual de bien si se realiza en los 6 meses siguientes del inicio de los síntomas.

Referencias
  1. Jacobs WCH, et al. Técnicas quirúrgicas para la ciática debido a la hernia discal, una revisión sistemática. European Spine Journal, 21(11): 2232-2251. DOI: 10.1007/s00586-012-2422-9. Consultado el 15 de octubre de 2015.
  2. Peul WC, et al. (2007). Tratamiento conservador quirúrgico versus prolongado para la ciática. New England Journal of Medicine, 356(22): 2245-2256.
  3. Shriver MF, et al. (2015). Tasas de complicación de la microdisciplina de la lumbar: Revisión sistemática y metaanálisis. Neurosúrgico Focus, 39(4): 1232-1241. DOI: 10.3171/2015.7.fomente15281. Consultado el 15 de octubre de 2015.
  4. Weinstein JN, et al. (2006). Tratamiento quirúrgico vs no operaoperatorio para la hernia de la disqueta de lumbar: El ensayo de investigación de resultados del paciente de columna vertebral (SPORT): Un ensayo aleatorizado. JAMA, 296: 2441-2450.

¿Cuáles son los riesgos de la cirugía?

La mayoría de las personas no tienen problemas con la operación de hernia discal. Pero, como en la mayoría de las intervenciones quirúrgicas, existen algunos riesgos.

Existe el riesgo de dañar los nervios o la columna vertebral durante la operación. Además, algunas personas forman mucho tejido cicatricial en la zona operada. Este tejido puede presionar los nervios y causar dolor. Entre el 1 y el 3% de los operados sufrieron lesiones en las raíces nerviosas o problemas nuevos o agravados relacionados con los nervios, como debilidad, entumecimiento u hormigueo.

Existe el riesgo de que se produzcan problemas en la herida, como infecciones y hematomas, cosa que afectó a menos del 2% de los operados.

Los efectos secundarios graves de la anestesia no son frecuentes, pero pueden incluir problemas para respirar, infarto de miocardio, derrame cerebral, e incluso la muerte.

Existe la posibilidad de que la cirugía no alivie los síntomas. E incluso si mejora con la cirugía, existe la posibilidad de que se presenten nuevos síntomas en el futuro: Entre el 4 y el 10% de las personas operadas vuelven a someterse a cirugía por hernia discal.

Puntos clave

  • Una hernia discal en la parte baja de la espalda es una causa común de dolor en la espalda y la pierna. Para la mayoría de las personas, los síntomas mejoran con el tiempo, con o sin tratamiento.
  • Muchas personas son capaces de manejar sus síntomas con cambios en la forma en que hacen sus actividades, medicamentos para manejar el dolor, el ejercicio, la fisioterapia o las inyecciones de esteroides. Si una cosa no funciona, se puede probar otra, o combinar algunas de ellas.
  • La cirugía puede aliviar el dolor más rápido que los tratamientos no quirúrgicos. Para los síntomas que han durado al menos 6 semanas y que hacen difícil las actividades normales, la cirugía es una opción cuando otros tratamientos no han ayudado.
  • A largo plazo, la cirugía y los tratamientos no quirúrgicos funcionan casi igual para reducir el dolor y otros síntomas.
  • La cirugía de espalda tiene algunos riesgos, incluyendo infección, daño nervioso, y la posibilidad de que la cirugía no alivie los síntomas. E incluso si mejora con la cirugía, existe la posibilidad de tener nuevos síntomas más adelante.
  • Si no se elige la cirugía ahora, siempre se puede cambiar de opinión más tarde, sobre todo, si los síntomas no han mejorado, o incluso han empeorado con otros tratamientos.

Y hasta aquí por hoy. Sea cual sea la decisión, espero que vaya muy bien. ¡Muchas gracias! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

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