EPOC, ansiedad y depresión

Repasamos cómo superar la ansiedad y la depresión que el diagnóstico de la EPOC pueden acarrear. Entre otras razones, porque afectan al curso de la enfermedad, y por lo tanto, al pronóstico.

A algunas personas, llegar a un diagnóstico puede resultarles liberador, pero para otras puede suponer un mazazo. Hoy vamos a ponernos en lo peor, y dar recomendaciones para sobreponerse a la EPOC.

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El caso es que el estrés o la depresión pueden empeorar los síntomas respiratorios, y por tanto, hacer más difíciles los autocuidados. Cuando uno está estresado o ansioso, respira más rápido, lo que incrementa la sensación de ahogo, que a su vez, aumenta la ansiedad. Si uno anda deprimido, se tienen menos energía y motivación, habrá un mayor riesgo de reagudización y de que uno acabe ingresado en un hospital. No es ninguna tontería encontrar el apoyo para hacer frente al estrés, la ansiedad y la depresión, porque de la salud emocional depende en gran medida la salud física.

Es fácil entender cómo la EPOC puede afectar al estado de ánimo, porque tal vez no se pueden hacer las mismas cosas que antes, o requieran mucho más tiempo y esfuerzo, se siente uno casi siempre cansado, y a pesar de ello, no se descansa bien; y hasta puede uno sentirse apocado o culparse por tener esta enfermedad. Además, puede uno tender a aislarse más por la sencilla razón de que cuesta más salir a hacer cosas, y nos asustan y estresan los problemas respiratorios.

Bien, comprender cómo nos afecta es un primer paso muy importante para tratar de superar estos problemas. Vamos a ver algunas recomendaciones para manejar el estrés y evitar la depresión.

  • Conviene identificar a las personas, situaciones y lugares que causan estrés para evitarlos. Por ejemplo, si las aglomeraciones nos causan estrés, será mejor hacer las compras durante las horas de menor afluencia.
  • No es mala idea practicar ejercicios de relajación. La respiración profunda, la visualización de imágenes evocadoras, y sustituir los pensamientos negativos por actividades gratificantes son formas simples y eficaces, al alcance de todos, para liberar tensión y reducir el estrés.
  • Hay que ser firmes respecto a las responsabilidades que se asumen, y no aceptar más de la cuenta. Decir “no” y buscar fórmulas para descargarse tendrán un impacto muy importante en la EPOC.
  • Pero no hay que decir “no” a los amigos, quiero decir, hay que sacar tiempo cada semana para pasar un rato con ellos, o asistir a eventos sociales. Y no callarse cosas, hay que compartir los sentimientos con los amigos y familiares de confianza. ¡Que no nos ahoguen las penas!
  • Son muy recomendables los hábitos de ejercicio, cuidar la alimentación, y procurarse un buen descanso, como apuntamos en vídeos anteriores.
  • Y por último, conviene ceñirse al tratamiento para mantener controlados los síntomas de la EPOC. Con ello se tendrá más energía para disfrutar de una vida activa.

Es todo por hoy, en la próxima entrada seguiremos tratando aspectos importantes a la hora de convivir con la EPOC. Será el turno de hablar de los viajes y el ocio. ¡Muchas gracias por leer! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

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