
Si los altos niveles de azúcar en sangre han dañado los nervios que van a la piel, es posible que se sude menos y que la piel se reseque y agriete. La piel dañada se infecta más fácilmente cuando se tiene diabetes. Por eso los diabéticos tienen mayor riesgo de tener infecciones por bacterias, por hongos, y picores. Vamos a ver cómo prevenirlos.
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Infecciones bacterianas
Los diabéticos tienen más infecciones bacterianas que el resto de la población. Algunos ejemplos son: orzuelos (en las glándulas del párpado), forúnculos y foliculitis (en los folículos pilosos), carbuncos (en el interior de la piel), o las infecciones alrededor de las uñas.
Los tejidos inflamados suelen doler, estar calientes, rojos e hinchados. Hay varios gérmenes que pueden causar esto, entre los que destaca el estafilococo. Antes suponía un riesgo vital, pero hoy es raro morir por algo así gracias a los antibióticos y los controles de glucemia (azúcar en sangre). Pero mejor aún es prevenir estas infecciones con unas sencillas pautas, que veremos más adelante. Veamos ahora las
Infecciones fúngicas
Casi siempre se trata de la cándida. Es un hongo parecido a la levadura que produce erupciones con ampollas y escamas, sobre todo en pliegues húmedos y cálidos de la piel: alrededor de las uñas, entre los dedos de manos y pies, en las axilas e ingles, en la comisura de los labios, bajos los senos, en mujeres, y bajo el prepucio, en hombres no circuncidados.
Ejemplos de infecciones por hongos son la tiña inguinal, el pie de atleta, la tiña (una mancha anular que pica), y la infección vaginal, que causa picor. A propósito:
Picor
La diabetes suele provocar picor localizado. Puede deberse a una infección por hongos, a tener la piel seca, o a la mala circulación. Cuando se trata de esto último, las zonas más afectadas suelen ser la parte inferior de las piernas.
Se puede tratar el picor limitando la frecuencia del baño, sobre todo cuando la humedad es baja. También ayuda usar un jabón suave hidrantante, así como cremas para después del baño, ¡pero no en los pliegues de la piel, propensos a infecciones por hongos!
Higiene
En la ducha o la bañera se debe usar agua tibia; el agua muy caliente puede resecar la piel. Para comprobar la temperatura podemos usar el codo, o la parte superior del brazo. En cuanto al jabón, mejor que sea hidratante, y evitar el que tenga desodorantes o antibacterianos, pues pueden resecar la piel. En cualquier caso, el jabón, aunque sea suave, hay que usarlo lo menos posible, y tratar de restringirlo a pies, axilas e ingles. Y el champú, también suave. Ah, y nada de esprays de higiene femenina.
Con piel seca, nada de baños de burbujas, mejor un aceite de baño. Y al terminar puede venir bien una crema hidratante, pero insisto: no en los pliegues de la piel, ni entre los dedos de los pies.
Otras precauciones
La principal precaución consiste en controlar bien la diabetes: las personas con niveles altos de glucosa suelen tener la piel seca, y menos capacidad para combatir gérmenes. Ambos factores aumentan el riesgo de infección. De hecho, rascarse la piel seca o con picor puede abrirla, y facilitar una infección. Por eso es bueno hidratarla para evitar que se agriete, y más los días de frío y viento.
Hay que vigilar la piel a diario, y prestar especial atención a los pies, entre los dedos y alrededor de las uñas de pies y manos. Buscamos rojeces, callos, ampollas y cortes. Estos últimos deben tratarse de inmediato con agua y jabón, y cubrirlos con gasas estériles. Solo se debe recurrir a cremas antibióticas si lo receta el médico. Pero si hay un corte importante, una quemadura o una infección, hay que acudir al centro de salud cuanto antes.
Una precaución básica es usar guantes para cualquier actividad que suponga riesgo de contacto con productos químicos (como al lavar los platos), o de cortes (como al cuidar el jardín). Por cierto, cuando se está en el exterior, conviene tener en cuenta los problemas que puede causar el sol en la piel. Si hay úlceras o heridas, habrá que cubrirlas con un vendaje, no con crema solar. Y si no hemos usado suficiente protección solar, se deben tratar las quemaduras con una loción adecuada. Así se evita que la piel se agriete e infecte.
Por otra parte, hay ciertos medicamentos para la diabetes, el corazón, y antibióticos que aumentan los efectos dañinos del sol. Hay que ser más cautos con el tiempo que se pasa fuera cuando se toma alguno, o varios de ellos.
En el interior, conviene usar un humidificador doméstico los días fríos en climas secos. Y mantenerlo limpio, no sea que proliferen hongos en el depósito, y los difundamos por el aire.
Nada más por hoy, espero que vaya muy bien, ¡muchas gracias! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?