
Hoy vamos a ver unas recomendaciones que nos facilitarán los cuidados de la sonda urinaria.
(Si lo prefieres, puedes recibir esta información en formato vídeo).
- Desde luego, lo primordial es mantener limpia y permeable la sonda y la bolsa de la orina, pero también mantener en óptimas condiciones la piel que la rodea. Para ello, limpiaremos a diario con agua y jabón neutro la zona alrededor de la sonda.
- Emplearemos guantes, lavándonos las manos antes y después de la manipulación.
- En cuanto a la hidratación, si es necesaria, van muy bien las cremas que se usan para los bebés.
- Hay que limpiar la sonda por fuera, sobre todo, en la zona cercana al conducto de salida con una gasa limpia.
- Para vaciar la bolsa de orina cuando esté llena, tendremos la precaución de no elevar ésta por encima del nivel de la sonda. Por cierto, durante su uso debe mantenerse sujeta por debajo del meato urinario, para facilitar la excreción.
- Al cambiar la bolsa, aprovecharemos para verificar si hay algún problema de permeabilidad o algún escape, para poner remedio.
- Ah, y si hay que realizar una movilización o trasladar a la persona, siempre podemos taponar la sonda.
Es todo por hoy, muchas gracias por leer. ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?