Cuidado de manos y pies del dependiente.

Dentro de nuestra serie dedicada a cuidar de nuestro familiar dependiente, hoy nos tocan las manos y los pies. ¡Empezamos!

(Si lo prefieres, puedes recibir esta información en formato vídeo).

Cuidado de manos y uñas.

Ni que decir tiene que el cuidado básico de higiene de las manos comienza con su lavado después de ir al baño y antes de cada comida. Para ello:

  • Se mojan las manos y antebrazos a conciencia, y se frotan las manos entre sí, insistiendo en los pliegues que hay entre los dedos.
  • Hay que quitar las joyas o adornos apretados que dificulten la circulación y la higiene.
  • Si la piel está reseca, aplicaremos crema hidratante.
  • Para el cuidado de las uñas, necesitaremos:
    • Un cortaúñas o unas tijeras con punta.
    • Una lima.
    • Una loción de manos o aceite mineral para lubricar cualquier tejido seco alrededor de las uñas.
    • Y una palangana con agua para reblandecer las uñas especialmente gruesas o duras.
  • Empezaremos sumergiendo cada mano, y secándola. A continuación, cortamos o limamos las uñas. Si nuestro familiar tiene diabetes o problemas circulatorios, será mejor limarlas en vez de cortarlas, con tal de prevenir heridas.
  • Después, limamos los bordes.
  • Retiramos suavemente las cutículas, con especial cuidado de no producir heridas.
  • Si observamos cualquier cutícula infectada o inflamación alrededor de la uña hay que notificarlo al médico o enfermera.

Cuidado de pies.

Como cuidadores, nuestra función consiste en:

  • Asegurarnos de la idoneidad del calzado, que no apriete ni haga rozaduras, pero que sujete y proporcione un apoyo firme. Habrá que vigilar que, en las personas a las que se le “hinchan” las piernas, el calzado no resulte problemático por esta razón. Y hay que prestar especial cuidado con las personas diabéticas, puesto que pueden tener heridas que les pasen desapercibidas, y dar lugar a complicaciones graves.
  • Hay que lavar regularmente con agua templada y jabones neutros.
  • Secar a conciencia, especialmente, entre los dedos.
  • Proporcionar medias o calcetines limpios a diario, y cambiar los zapatos con cierta frecuencia.
  • Evitar que ande descalzo.
  • Si la piel está excesivamente seca, se deben aplicar cremas o lociones hidratantes, ¡pero no entre los dedos!
  • Si hay callos, los sumergiremos en agua templada con sal, y los frotaremos suavemente con piedra pómez.
  • Para cortar las uñas, seguiremos las mismas indicaciones que para las manos. Un buen momento para cortárselas es después del baño. Se deben cortar rectas, para evitar que se encarnen. En todo caso, se deben limar las esquinas para que queden lisas.
  • No está demás visitar al podólogo con cierta frecuencia.

Es todo por hoy, muchas gracias por leer. ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

Otros artículos

Si estás interesado en el proyecto y quieres más información, déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo