
Hoy hablaremos del papel de los complementos alimenticios en personas mayores. A medida que cumplimos años, nuestro cuerpo pierde capacidad para digerir y absorber nutrientes, y esto puede abocarnos a una malnutrición.
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Ya tratamos en otra entrada cómo alimentarnos bien. En él, aparte de desmentir algunos mitos y dar algunos consejos, destacamos la importancia de evitar la pérdida de masa muscular. La clave está en combinar las proteínas con el ejercicio físico. Y hay una forma muy sencilla de comprobar si lo estamos haciendo bien: tratar de rodear la pantorilla con el anillo formado uniendo pulgar con pulgar, e índice con índice (test de Yubi-Waka). Si podemos rodearla con holgura, entonces es buena idea acudir a un médico para que nos supervise la dieta y nos sugiera ejercicios, porque entre otros problemas, estaríamos en riesgo de tener caídas graves. El médico puede optar por recetar complementos alimenticios. Y aquí, pueden surgirnos algunas preguntas, a las que daremos respuesta a continuación.
El médico me recetó complementos alimenticios, ¿por qué?
Porque permiten complementar una dieta insuficiente para detener o limitar una pérdida de peso y luchar contra la desnutrición o el riesgo de desnutrición.
¿Son todos los complementos alimenticios idénticos?
No, cada uno tiene sus características. Todos ellos son ricos en proteínas y energía, pero no todos las proporcionan en la misma cantidad. Además, algunos están adaptados a los trastornos de tránsito, por ejemplo, con/sin fibras, con/sin lactosa, etc.
¿Puedo consumir mi complemento alimenticio en varias veces?
Sí, el preparado puede consumirse dentro de las 24 horas siguientes a su apertura, si se mantiene refrigerado. Si no se refrigera, debe consumirse hasta dos horas después de abrirlo.
Se puede calentar (si se trata de una bebida láctea, o una sopa) para consumirlo inmediatamente, pero sin superar los 50 °C, para no desnaturalizar el producto. Para orientarnos, 50 ºC es lo máximo que aguanta la palma de la mano sin quemarse, aunque esta temperatura puede resultar algo tibia al paladar.
¿Dónde puedo conseguirlos?
Los complementos alimenticios se dispensan en farmacia con receta. Tenga en cuenta que si su farmacéutico le ofrece un producto equivalente, también puede pedir el mencionado en la receta. En algunos casos, son reembolsados o están amparados por la seguridad social.
Si no tengo hambre, ¿puede el complemento alimenticio reemplazar mi comida?
No, como su propio nombre indica, no deben reemplazar a los alimentos, sino complementarlos.
Es preferible hacer 3 comidas al día (desayuno, almuerzo y cena) como de costumbre y consumir los complementos alimenticios fuera de las comidas para no perder el apetito y asegurar la cobertura de las necesidades nutricionales.
Sin embargo, algunos personas con poco apetito preferirán incluir los complementos alimenticios durante las comidas (como sopa para empezar, o como crema, de postre).
¿Es obligatoria la prescripción médica para obtener complementos alimenticios?
Los complementos alimenticios se pueden obtener sin prescripción médica, sin embargo forman parte del manejo terapéutico de la desnutrición y la prescripción médica se adaptará a su perfil.
Por lo tanto, es imperativo respetar la prescripción porque no todos los complementos alimenticios son idénticos. Se eligen de acuerdo a sus gustos y evaluación nutricional por el dietista o su médico.
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