
Una angina estable siempre precisa un tratamiento médico, consistente en tomar medicamentos y seguir un estilo de vida cardiosaludable; pero a veces, a esto conviene sumar una angioplastia. La decisión no siempre es fácil. Hoy nos proponemos ayudar a tomarla, especialmente a personas que:
- Tienen angina estable, es decir, normalmente puede predecir cuándo aparecerán los síntomas.
- Ya han probado medicamentos para los síntomas de la angina.
- Se han sometido a pruebas que han demostrado que la angioplastia podría aliviar su angina.
La información que vamos a considerar aquí también puede ser útil para el caso de una angiografía. En función de los resultados de esa prueba, a veces puede realizarse una angioplastia al mismo tiempo.
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¿Qué es la angioplastia?
Es un procedimiento para restablecer el flujo sanguíneo en las arterias coronarias estrechadas. El médico administrará un sedante. Después introducirá un tubo fino y flexible, llamado catéter, por una arteria del brazo o la ingle para acceder a la arteria coronaria problemática. La introducción de un colorante de contraste en el catéter permite obtener una angiografía, una imagen radiográfica de los vasos sanguíneos del corazón. Así puede valorar el grado de estrechamiento. Si la situación lo requiere, llevará a cabo la angioplastia. Usará el catéter para colocar en la parte estrecha de la arteria un pequeño globo, que expandirá durante un breve periodo de tiempo. Esto ensancha la arteria para que la sangre fluya con más facilidad. El médico puede colocar ahí un pequeño tubo expansible denominado stent para mantenerla abierta. La mayoría de las personas no sienten dolor cuando el catéter está en el vaso sanguíneo, aunque sí es probable sentir algo de calor al introducir el tinte.
La intervención puede durar varias horas, contando desde la preparación hasta la recuperación. Puede irse uno a casa el mismo día, o pasar al menos una noche en el hospital. Una vez de alta, convendrá evitar las actividades extenuantes, así como levantar objetos pesados; por lo menos, hasta que el médico dé su visto bueno, que puede demorarse varios días.
Tratamiento tras la angioplastia
Es importante llevar un estilo de vida cardiosaludable y tomar medicamentos para prevenir el infarto de miocardio y el ictus.
Si colocan un stent, seguramente recetarán aspirina y un anticoagulante. La duración del tratamiento dependerá del tipo de endoprótesis que se tenga. Si el stent está recubierto de un medicamento para prevenir la formación de coágulos, se deberán tomar ambos medicamentos durante al menos 6 meses. Si es metálico, suele requerir al menos 1 mes con ambos. Después, es probable que se siga tomando solo uno de los fármacos.
Si tse iene un riesgo elevado de hemorragia, el médico preferirá reducir el tiempo en que se toman estos medicamentos.
Puede que haya que seguir tomando nitroglicerina para los síntomas de angina, aunque tal vez no con tanta frecuencia.
¿En qué consiste el tratamiento médico de la angina estable?
La terapia médica consiste en tomar medicamentos y llevar un estilo de vida cardiosaludable. El tratamiento médico es importante para todas las personas que padecen una enfermedad coronaria, con independencia de la decisión que se tome sobre la angioplastia: ayuda a prevenir el infarto de miocardio, así como los síntomas de la angina de pecho. En definitiva, ayuda a vivir más.
Medicamentos
Para prevenir el infarto de miocardio se prescriben aspirina y medicamentos para reducir la tensión arterial, así como el colesterol. Otros fármacos se recetan para aliviar los síntomas de la angina de pecho, como la nitroglicerina, los betabloqueantes y los antagonistas del calcio.
Estilo de vida cardiosaludable
Un estilo de vida cardiosaludable incluye seguir una dieta sana, no fumar, mantener un peso saludable y hacer ejercicio a diario. Los alimentos cardiosaludables incluyen verduras, frutas, frutos secos, legumbres, carne magra, pescado y cereales integrales. Conviene limitar los alimentos que no son tan buenos para el corazón, como el sodio, el alcohol y el azúcar.
Dejar de fumar puede reducir considerablemente las probabilidades de sufrir un infarto y morir. Conviene vigilar el peso, y perder, si es necesario. A él suelen asociarse otros problemas, como la diabetes, la hipertensión y el colesterol alto. En este sentido, puede ser de gran ayuda hacer ejercicio a diario, o casi todos los días, durante al menos 30 minutos.
Después de una angioplastia, un programa de rehabilitación cardíaca puede ser de gran ayuda para hacer los cambios en el estilo de vida necesarios, pues incluye ejercicio supervisado, ayuda con la dieta y apoyo emocional.
¿Por qué someterse a una angioplastia?
La angioplastia puede mejorar los síntomas de la angina estable, aquella en la que normalmente se puede predecir cuándo aparecerán los síntomas, y cómo aliviarlos. Es más probable que el médico sugiera este procedimiento si los síntomas de la angina afectan mucho a la calidad de vida, o si la terapia médica no ha mejorado lo suficiente la angina.
¿Qué ventajas tiene la angioplastia?
La angioplastia puede mejorar los síntomas de la angina de pecho, así como la calidad de vida. Si los síntomas son muy frecuentes, es más probable conseguir una mejor calidad de vida después de la intervención.
Es posible que este procedimiento no alivie todos los síntomas. Pero puede que ya no se necesiten medicamentos para la angina de pecho, o que no haya que tomar tantos.
De todas maneras, la angioplastia no previene el infarto de miocardio, ni alarga la vida. Sé que esto puede sonar chocante. La explicación tiene que ver con la forma en que la enfermedad coronaria y la placa se forman en las arterias. Aun con un stent, es posible que haya otros puntos en las arterias donde pueda producirse un infarto. Durante la intervención, el médico localiza y trata los puntos en los que la placa estrecha la arteria y limita el flujo sanguíneo. Pero pueden acumularse placas más pequeñas en otros lugares de las arterias. No limitan mucho el flujo sanguíneo ni provocan síntomas. Pero si una se rompe, puede provocar un infarto. Este tipo de placa se trata con medicamentos y un estilo de vida cardiosaludable.
¿Cuáles son los riesgos de la angioplastia?
La angioplastia tiene algunos riesgos. Entre ellos están:
- La necesidad de un baipás de urgencia durante la intervención.
- Infarto de miocardio.
- Accidente cerebrovascular.
- Muerte.
El cardiólogo puede ayudar a comprender cómo afectan al riesgo la edad y el estado de salud. Por ejemplo, las personas mayores o las que padecen insuficiencia cardíaca o enfermedad renal tienen un mayor riesgo de problemas.
Los riesgos de problemas en el lugar donde se colocó el catéter incluyen:
- Hemorragias.
- Daños en los vasos sanguíneos.
- Dolor.
- Hinchazón.
- Moratones.
- Sensibilidad.
Y con el tiempo, existe la posibilidad de que los vasos sanguíneos con stents se cierren, y haya que decidir si someterse a otra angioplastia o a una cirugía de baipás.
Por otra parte, en cuanto a la radiación, hay que decir que el riesgo de sufrir daños suele ser muy bajo en comparación con los posibles beneficios de la intervención.
¿Qué nos dicen las cifras sobre los beneficios y riesgos de la angioplastia?
Los beneficios al cabo de 3 años: un 60% de los pacientes que se someten al procedimiento y a la
terapia médica dejan de tener síntomas. Cifra que baja al 55% en los que no se sometieron a la angioplastia. Por eso, los médicos suelen recomendar que primero se pruebe una terapia médica. Esto puede incluir cambiar la dosis de los medicamentos o probar medicamentos nuevos.
La terapia médica no siempre alivia los síntomas. Pero sí ayuda a prevenir un infarto de miocardio. Más adelante se puede decidir si someterse a una angioplastia, si es que se siguen teniendo síntomas que impiden realizar las actividades cotidianas.
Los riesgos que se pueden esperar de la angioplastia son estos:
Daños en el vaso sanguíneo donde se introduce el catéter, entre el 1 y el 4%.
Hemorragia durante el procedimiento, entre el 1 y el 2%.
Cirugía de baipás de urgencia, 0,4%.
Accidente cerebrovascular, 0,2%.
Muerte en el hospital, 0,1%.
Una última advertencia. Cuando las pruebas nos dicen que 5 de cada 100 personas que se someten a una determinada prueba o tratamiento pueden tener un determinado resultado y que 95 de cada 100 pueden no tenerlo, no hay forma de saber si uno será uno de los 5, o de los 95.
Nada más por hoy. Espero haber ayudado a tomar una buena decisión. ¡Muchas gracias! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?
REFERENCIAS
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