
El síndrome metabólico es un grupo de problemas de salud que pueden incluir demasiada grasa alrededor de la cintura, presión arterial elevada, triglicéridos altos, azúcar en sangre elevada y colesterol HDL bajo. Todos ellos aumentan el riesgo de infarto de miocardio, ictus, diabetes, así como el de enfermedad arterial coronaria. Esta última se produce cuando en el interior de las arterias coronarias (los vasos sanguíneos que llevan sangre al corazón) se acumulan depósitos de grasa, denominados placa, que reducen el riego sanguíneo. Esta enfermedad puede dar síntomas de angina, como dolor o presión en el pecho. Puede provocar un infarto de miocardio. Pero es tratable: con la terapia adecuada se alivian los síntomas y se reduce el riesgo de infarto.
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Causas
El síndrome metabólico lo causa un estilo de vida poco saludable que incluye ingerir demasiadas calorías, ser inactivo y engordar, sobre todo alrededor de la cintura. Estas condiciones favorecen la resistencia a la insulina, de modo que el organismo ya no puede utilizarla correctamente y el nivel de azúcar en sangre empieza a aumentar. Con el tiempo, esto puede desembocar en una diabetes de tipo 2.
Factores de riesgo
Los factores que aumentan las probabilidades de desarrollar síndrome metabólico son los siguientes:
- Resistencia a la insulina. El cuerpo no responde bien a esta hormona, por lo que se descontrola la cantidad de glucosa en sangre.
- Tener demasiada grasa alrededor de la cintura.
- La edad.
- Falta de ejercicio.
- Ciertas enfermedades, como la del hígado graso no alcohólico, el síndrome de ovario poliquístico o apnea del sueño.
- Antecedentes familiares de diabetes de tipo 2. Tener padres o parientes cercanos con diabetes se relaciona con el síndrome metabólico.

¿Cómo se diagnostica?
Con un examen físico, el historial médico y algunos análisis de sangre sencillos.
Se puede diagnosticar síndrome metabólico si hay tres o más de estos factores de riesgo:
- Obesidad abdominal (medida de la cintura).
- Hombres: 102 cm o más
- Mujeres: 88 cm o más
- Triglicéridos:150 mg/dL o más, o tomar medicamentos para los triglicéridos altos
- Colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL).
- Hombres: Menos de 40 mg/dL
- Mujeres: Menos de 50 mg/dL
- O se toman medicamentos para el colesterol HDL bajo
- Tensión arterial: 140/90 mm Hg o superior, o se toman antihipertensivos.
- Glucemia en ayunas: 100 mg/dL o superior, o tomar medicamentos para la hiperglucemia.
Estos criterios son orientativos, pueden variar según la guía clínica que use el médico que nos atienda.
¿Cómo se trata el síndrome metabólico?
El objetivo principal del tratamiento es reducir el riesgo de enfermedad coronaria y diabetes. Y esto se logra mediante:
- Control de peso. La pérdida de peso disminuye el colesterol LDL y reduce todos los factores de riesgo del síndrome metabólico. Cualquier pérdida de peso es beneficiosa. También es importante mantener el peso perdido. Si se tienen dificultades para esto, el médico lodrá informar de las opciones disponibles, como medicamentos o hasta cirugía.
- Dieta sana. Los planes de alimentación suelen hacer hincapié en el consumo de verduras, frutas, cereales integrales ricos en fibra y proteínas magras. Por otra parte, se deben limitar las bebidas azucaradas, el alcohol, la sal, el azúcar y las grasas, especialmente las saturadas, pero sobre todo, las trans.
- Actividad física. Los expertos recomiendan realizar al menos 30 minutos diarios de ejercicio, como caminar a paso ligero. Como mínimo, hay que buscar formas de moverse más, como caminar en lugar de conducir, bajarse una o dos paradas antes del destino, o usar escaleras en lugar del ascensor. El ejercicio regular puede ayudar a mejorar los niveles de colesterol. También puede reducir la presión arterial, disminuir la resistencia a la insulina, reducir los niveles de azúcar en sangre y mejorar la función cardiaca.
Valoración del riesgo de enfermedad coronaria y diabetes, para adecuar el plan
Con estos elementos ya se pueden discutir con el médico los tratamientos para reducir el LDL, la hipertensión arterial o la hiperglucemia. Desde luego, ayudará mucho:
- Dejar de fumar. Es una gran ayuda a la salud en general, y en el tema que nos ocupa, en particular. Y si hay que pedir ayuda, se pide.
- Reducir o controlar el estrés. La actividad física, la meditación, el yoga y otros programas pueden ayudar a controlar los nervios y mejorar la salud emocional y física.
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