Dolores de cabeza

El dolor de cabeza es muy frecuente, aunque la mayoría de las veces no reviste gravedad. Es posible que se presente junto a algún otro problema de salud menor, como un dolor de garganta, un resfriado o un problema de sinusitis.

(Si lo prefieres, puedes recibir esta información en formato vídeo).
Podemos hablar de tres categorías:

  •     Cefaleas tensionales. Son el tipo más común de dolor de cabeza. Suelen deberse al estrés y la tensión emocional. La mayoría de los mayores sufren este problema de vez en cuando, si bien cada persona puede tener diferentes zonas de dolor.
  •     Cefaleas recurrentes o cíclicas. Se trata de dolores de cabeza repetitivos, que se producen en grupos o ciclos. Las cefaleas aparecen de repente y causan un dolor intenso en un lado de la cabeza, junto con lagrimeo y congestión nasal en ese lado. Se desconoce la causa, así como la cura para este problema, si bien los medicamentos pueden reducir la frecuencia y duración de los episodios.
  •     Migrañas o jaquecas. Son dolores de cabeza punzantes que duran de 4 a 72 horas, normalmente en un lado. Pueden desencadenarse por determinados alimentos u olores, y provocar náuseas o vómitos. Además, la luz puede hacer más penoso el episodio. Algunas personas dicen ver líneas onduladas o luces parpadeantes poco antes o durante el dolor de cabeza. Aunque las migrañas son incapacitantes, a menudo pueden tratarse con analgésicos y a veces con medicamentos para prevenirlas.


Causas comunes de los dolores de cabeza


Las causas comunes de los dolores de cabeza pueden incluir:

  •     El estrés.
  •     Saltarse comidas o no comer lo suficiente.
  •     Dormir mucho o demasiado poco.
  •     Consumo de alcohol.
  •     Problemas de sinusitis.
  •     Consumir demasiada o poca cafeína. O
  •     Ciertos alimentos o bebidas.


En raras ocasiones, podemos estar ante un síntoma de una enfermedad o lesión grave.


Autocuidados


La mayoría de las veces, los dolores de cabeza mejoran o desaparecen con tratamiento casero y no requieren una visita al médico. La medicación en casa también puede aliviar otros síntomas, como la fiebre, las náuseas o los vómitos, la ansiedad o los dolores musculares. Por eso conviene iniciar el tratamiento cuanto antes.
Para tratar un dolor de cabeza leve se recomienda:

  •     Dejar de hacer lo que se estuviera haciendo para descansar en una habitación tranquila y oscura.
  •     Colocarse una compresa fría en la frente.
  •     No fumar, beber alcohol, ni consumo drogas ilegales.
  •     Si el médico ha recetado un tratamiento específico, hay que empezarlo en cuanto comience el dolor. No hay que esperar a que empeore.


Para reducir la frecuencia de los episodios se aconseja:

  • Hacer ejercicios de relajación que reduzcan la tensión y el estrés causantes de los dolores de cabeza, o que los empeoran.
  • Aplicar calor con bolsas de agua caliente, almohadillas eléctricas o baños calientes. El calor puede relajar los músculos tensos.
  • Usar una bolsa de hielo en la nuca o las sienes.
  • Darse masajes que reduzcan la tensión muscular, sobre todo en los músculos del cuello y los hombros. Se sabe que la tensión muscular puede provocar dolores de cabeza o empeorarlos.


Cuándo pedir ayuda


Hay que llamar al médico si se produce alguna de las siguientes situaciones:

  •     Aumento o empeoramiento del dolor.
  •     Fiebre o vómitos nuevos.
  •     Confusión o cambios en la visión nuevos o peores.
  •     Los síntomas son más frecuentes o graves.


Si  se toman medicamentos para el dolor de cabeza más de dos días a la semana, también conviene hablar con el médico: tomar fármacos con demasiada frecuencia puede provocar más dolores de cabeza.


Cómo prevenir las cefaleas tensionales


Hay que encontrar formas saludables de afrontar el estrés, como:

  •     Hacer ejercicio con regularidad.
  •     Mantener un horario regular para dormir y comer.
  •     Adoptar una buena postura e intentar mantener el cuello y los hombros relajados. Y
  •     Tomar medicamentos para prevenir las cefaleas, si los ha recetado el médico.


Cómo prevenir las migrañas

  • Se deben evitar los desencadenantes, como ciertos alimentos.
  • Hay que encontrar formas saludables de afrontar el estrés; por ejemplo, ejercitándose con regularidad.
  • También viene bien ser regular para dormir y comer.
  • Y por último, hay que recurrir a fármacos que prevengan las migrañas, siempre y cuando los haya recetado el médico.


Es todo por hoy, no sea que empiece a molestarte la cabeza con esto. ¡Muchas gracias!

Otros artículos

Si estás interesado en el proyecto y quieres más información, déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo