Dolor de piernas, ¿claudicación intermitente?

La claudicación intermitente es un síntoma de la enfermedad arterial periférica. Esta, también llamada arteriopatía periférica, suele estar causada por la acumulación de grasa (placa) en las arterias. Con el tiempo, la placa se acumula en las paredes de las arterias, lo que limita el suministro de sangre a las piernas.

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La claudicación intermitente es un dolor opresivo en la pantorrilla, el pie, el muslo o la nalga que se produce durante el ejercicio, como subir una cuesta empinada o un tramo de escaleras. Este dolor suele aparecer después de realizar la misma cantidad de ejercicio y suele aliviarse con el reposo. La persona parece estar mirando escaparates: camina un poco, se para, y reanuda la marcha.

Los síntomas más frecuentes de la enfermedad arterial periférica son: calambres dolorosos en los músculos de las caderas, muslos o pantorrillas después de realizar ciertas actividades, como caminar o subir escaleras; entumecimiento o debilidad, sensación de frío en la parte inferior de la pierna o en el pie, aparición de llagas en los dedos de los pies o en las piernas que no sanan, cambio de color en las piernas, pérdida o crecimiento lento de vello en pies y piernas, crecimiento más lento de las uñas, piel brillante en las piernas, pulso débil en piernas o pies y, en ocasiones, disfunción eréctil.
También hay muchas personas que padecen enfermedad arterial periférica que no presentan ningún síntoma. Pero si se tienen síntomas, es posible que se padezca la claudicación intermitente.
La velocidad y el hecho de caminar cuesta arriba o cuesta abajo influyen en la distancia que se puede recorrer antes de sentir dolor. Si la arteriopatía empeora y el flujo sanguíneo es más limitado, el dolor puede aparecer cada vez antes. Es probable que resulte cada vez más difícil caminar largas distancias.
El dolor en reposo, sin ejercicio, significa que la obstrucción arterial está avanzada. Si no se inicia un tratamiento eficaz, puede producirse la muerte del tejido. Sin embargo, hay

Otros problemas que pueden causar dolor de piernas

Muchos problemas pueden causar dolor de piernas similar a la claudicación intermitente, pero no relacionados con la enfermedad arterial periférica. Estos problemas incluyen:
    Estenosis espinal.
    Tendinitis.
    Fracturas por estrés.
    Artritis.
    Daños nerviosos en las piernas (neuropatía periférica) causados por la diabetes o el consumo excesivo de alcohol. O
    Distensión muscular.
Hay otras afecciones que pueden interrumpir el flujo sanguíneo a la pierna y causar dolor. Pero se trata de afecciones que pueden aparecer de repente. Por ejemplo:
    Un coágulo de sangre (embolia) en la pierna.
    Hinchazón del tejido muscular que interrumpe el flujo sanguíneo (síndrome compartimental).

En otra entrada abordaremos en detalle la enfermedad arterial periférica. Aquí sólo queríamos orientar sobre las posibles causas del dolor de piernas. Espero que haya resultado útil. ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte? ¡Muchas gracias!

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