
La zona de la ingle requiere una limpieza cuidadosa para prevenir erupciones e infecciones. Estas son más probables en zonas húmedas donde la piel se toca con la piel. En personas de gran talla, esto ocurre también en los pliegues del cuello, los brazos, la cara interna de los codos, detrás de las rodillas y entre los dedos de los pies. La limpieza diaria puede ayudar a prevenir estos problemas.
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Pero centrándonos en las ingles, si ayudamos a alguien con su higiene, convendrá estar relajados. Ayudar a alguien a limpiarse esta zona puede ser embarazoso para ambos. Si no parecemos avergonzados la persona puede sentirse más cómoda.
Causas de los sarpullidos
Las erupciones en las zonas inguinal y anal pueden deberse a una infección bacteriana o por hongos. También puede producirse irritación por problemas de control de esfínteres. Incluso el pañal pueden causar erupciones o irritar la piel. Sobre todo, si la persona es muy sensible o alérgica al material. Un inciso: conviene tener en cuenta que los diabéticos pueden correr un mayor riesgo de contraer infecciones porque son menos capaces de combatirlas.
Cómo prevenir las erupciones
Por supuesto, hay que cambiar el pañal lo antes posible después de ensuciarlo o mojarlo. Hay que permitir que la piel se seque al aire unos 5 o 10 minutos, antes de volver a vestir a la persona. Eso sí, mejor que se cubra, por pudor y por el frío. La zona de la ingle se deber revisar y limpiar a diario, con tal de tratar los sarpullidos en cuanto aparezcan.
Cómo tratar los sarpullidos
Hay un dicho algo malicioso sobre cómo tratar problemas de piel: si está seco, hidrata; si está húmedo, seca; y si no gusta, extirpa. En nuestro caso, como los sarpullidos salen en zonas húmedas, lo prioritario será mantener la piel seca. Esto implica comprobar la ropa interior cada 3 horas, con tal de que si hay que cambiarla, no pase mucho tiempo.
La zona de la ingle y el ano se lavan de forma suave con agua tibia y una toallita mullida. Hasta se puede usar un secador de pelo para secar bien la zona.
Si la persona ha tenido diarrea, puede que venga bien una pomada con óxido de zinc, o similar.
Hay que asegurarse de que la persona ingiere suficiente líquido para que la orina esté más diluída. Respecto a esto, hay que aclarar dos cosas: una es que no debe haber una razón médica para restringir los líquidos; la otra es que se sabe que las personas mayores tienden a beber menos de lo que deben porque les suele fallar la regulación de la sed.
Si la erupción no mejora, o si aparecen signos de infección (como aumento del dolor, hinchazón, calor o rojez), hay que llamar al médico.
Cómo limpiar las ingles de una persona
Es mejor dejar a la persona la mayor parte de la limpieza. Y si puede estar sola, le daremos intimidad. Cuando sea nuestro turno, nos lavamos y secamos bien las manos. Los guantes son buena idea si hay diarrea. Y la mascarilla, si hay riesgo de contagio por respirar cerca.
Al limpiarle las ingles, hay que explicar qué hacemos: nos aseguramos de que no tenga erupciones. Para esto hay que descubrir solo la zona que se limpia, para que la persona se sienta más cómoda.
Le damos a la persona una toallita con jabón para que se limpie. Después, otra toallita húmeda y caliente para que se aclare. Sea quien sea quien lo haga, siempre con suavidad, sin frotar. Ah, y nada de cremas hidratantes.
Hasta aquí, las ideas que valen para todos. Ahora nos toca distinguir por sexos. Primero, las damas:
Cómo limpiar los genitales femeninos
Se separan los labios y se limpian suavemente con una toallita de una pasada, de delante atrás. Se gira la toallita para usar la otra parte y se repite el gesto hasta que la zona esté limpia. Se seca con palmaditas. Ahora le pedimos a la mujer que se ponga de lado, o la ayudamos a girarse. Toca limpiar la zona anal, también de delante atrás. Y secamos igual, con palmaditas.
Cómo limpiar los genitales masculinos.
Se empieza por la punta del pene, y se lava con movimientos circulares, hasta la base. Después, el escroto, por arriba y por los lados. Se aclara, y se seca con palmaditas.
Si el pene no está circuncidado, se retira suavemente el prepucio y se limpia por debajo sin frotar. Se aclara, pero no se seca. Y se deja el prepucio donde estaba.
Ahora le pedimos al hombre que se ponga de lado, o lo ayudamos a girarse. Y limpiamos la parte inferior del escroto y la zona anal, en este orden. Por último, aclaramos y secamos con palmaditas.
¿Y si tiene demencia?
Es posible que se confunda u olvide cómo limpiarse sin ayuda. En estos casos, con voz tranquila explicamos paso a paso lo que debe hacer. Si la demencia está más avanzada, asumiremos la limpieza, pero explicando lo que hacemos.
Puede que la persona se enfade o luche. Es inútil obligar a limpiar. Es mejor buscar otro momento en que la persona esté más descansada y tranquila.
Y en fin, solo me queda desear que hayas visto esta información útil, y que vaya todo muy bien. Muchas gracias por leer. ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?