Problemas médicos más allá del Alzheimer

A medida que pasa el tiempo, una persona con Alzheimer puede tener otros problemas médicos, como cualquier otra persona. Esos achaques pueden causar más confusión y cambios de conducta, máxime si no acierta a decir lo que le pasa. Por eso hemos preparado esta información.

(Si lo prefieres, puedes recibir esta información en formato vídeo).

Problemas médicos más comunes

1.-Fiebre

Por fiebre se entiende una temperatura 2º centígrados por encima de la normal. Esta puede ser una señal de una infección, deshidratación, una insolación, o hasta estreñimiento (hablaremos de esto último más adelante).

Para confirmar la medida, conviene evitar los termómetros de vidrio (si es que aún se tienen), porque puede morderlo en un descuido, y cortarse o envenenarse con el mercurio. Mejor usar uno digital.

2.-Gripe y neumonía

Estas enfermedades se transmiten fácilmente de una persona a otra y las personas con Alzheimer tienen mayor riesgo de contraerlas. Por eso es muy recomendable que la persona reciba una vacuna contra la gripe cada año y una vacuna contra la neumonía al menos una vez tras cumplir los 65 años. Si a pesar de estas precauciones notamos que la persona tiene fiebre, escalofríos, dolores y molestias, vomita, tose o tiene problemas para respirar, podemos estar ante un cuadro gripal o una neumonía, en cuyo caso hay que buscar consejo médico.

3.-Caídas

A medida que la enfermedad avanza, a la persona puede hacérsele cada vez más difícil andar o mantener el equilibrio. Puede que su sentido de percepción y profundidad quede alterado, lo cual afecta a su habilidad de calcular distancias. Por ejemplo, una persona con Alzheimer puede tratar de dar un paso hacia bajo al salir de una alfombra como si hubiese un escalón. En este blog hemos tratado el asunto de cómo prevenir caídas. Vamos a recordar aquí los puntos más importantes:

  • Mantener el orden, es decir, despejar los lugares de paso de obstáculos.
  • Quitar las alfombras.
  • Preferir las sillas con brazos.
  • Instalar barras de apoyo en el baño. Pero de las de verdad, bien ancladas a la pared.
  • Usar buena iluminación.
  • Y que la persona use zapatos que se ajusten bien, y proporcionen buen agarre.

4.-Deshidratación.

Necesitamos cierta cantidad de agua para funcionar bien. Si una persona está enferma o no siente sed (lo cual ocurre con frecuencia en personas mayores), no beberá suficiente líquido, y puede deshidratarse. Hay algunos indicios de que estamos en este caso, como sequedad bucal, mareos, alucinaciones (además de las que el propio Alzheimer puede provocar), o taquicardias.

Por tanto, hay que estar al tanto de cuánto líquido bebe la persona, sobre todo cuando hace mucho calor, como en verano (si no se dispone de aire acondicionado), o en invierno (si la calefacción está muy alta, y reseca el ambiente).

5.-Estreñimiento

La dificultad para evacuar (estreñimiento) puede presentarse cuando:

  • Se cambia la dieta.
  • Se toman ciertos medicamentos.
  • Se hace menos ejercicio de lo normal.
  • Se beben menos líquidos de lo normal.

Una buena manera de contrarrestar esta tendencia consiste en animar a que la persona beba unos 6 vasos de líquido al día. Puede tratarse de agua, o zumo (mejor si es de ciruela), gelatina, sopa, leche o helado derretido, y desde luego, café o té (mejor si están descafeinados).

En cuanto a la comida, vienen bien los alimentos ricos en fibra, como los albaricoques secos, las pasas, las ciruelas, o los cereales integrales.

Por otra parte, el ejercicio también juega un papel, aunque solo sea caminar.

6.-Diarrea

Algunos medicamentos, incluso los indicados para tratar el Alzheimer, pueden causar diarrea. En estos casos, es prioritario hacer que la persona tome abundante líquido, entre litro y medio y 2 litros al día, y en pequeñas cantidades, a sorbos: agua, agua de arroz o zanahoria con un poco de sal, bebidas isotónicas, o agua con limón. Por el contrario, eliminaremos de la dieta la leche, y restringiremos los condimentos irritantes, como la pimienta, el pimentón o el vinagre. Por otra parte, tal vez venga bien aumentar el número de comidas al día, y pasar de 3 a 5 o 6, disminuyendo proporcionalmente las cantidades.

7.-Incontinencia

La incontinencia de vejiga o intestinal puede presentarse en cualquier etapa de la enfermedad, pero es más probable en las fases más avanzadas. Es cuestión de informar al médico, pues a veces se puede tratar la causa de este problema. Estas son las causas tratables:

  • Una infección urinaria.
  • Una próstata hipertrófica.
  • Una diabetes que no está siendo tratada.
  • Si la persona toma muchos diuréticos, u otros medicamentos que dificultan retener la orina.
  • Si la persona bebe mucha cafeína.

Por lo tanto, cabe esperar bastantes preguntas por parte del médico para orientar el tratamiento. Seguramente habrá que preparar respuestas para las siguientes cuestiones:

  • ¿Qué medicamentos toma?
  • ¿Tiene pérdidas de orina cuando se ríe, tose o levanta algo?
  • ¿La persona orina con frecuencia?
  • ¿Puede llegar a tiempo al baño?
  • ¿Orina fuera del baño?
  • ¿Mancha su ropa o las sábanas cada noche?
  • ¿Estos problemas pasan cada día o de vez en cuando?

Para estos casos, hay quien encuentra útil mantener un registro de la ingesta de alimentos y líquidos, y con qué frecuencia va al baño.

Con independencia del tratamiento que elija, hay cosas que como cuidadores podemos hacer para enfrentarnos a la incontinencia, como:

  • Recordar a la persona que vaya al baño cada 2 o 3 horas.
  • Mostrarle cómo llegar al baño, o acompañarla.
  • Usar ropa suelta y cómoda que sea fácil de quitar.
  • Limitar los líquidos después de las 6 de la tarde. No dar líquidos con cafeína, como café o té.
  • Si la persona tiene sed antes de la hora de dormir, es preferible la fruta fresca en vez de líquidos.
  • Marcar la puerta del baño con un letrero grande que diga “Inodoro” o “Baño”.
  • Usar un asiento especial para la taza del inodoro que sea estable y que esté a una altura adecuada. Si es colorido, ayudará a la persona a identificar el inodoro.
  • En caso de salir de casa, puede que haya que meterse en un cubículo individual de un baño público con la persona, o en un baño ajeno.

Y si la incontinencia es más grave, tal vez haya que considerar:

  • Comprar ropa interior o calzones desechables para adultos, protectores de cama y de colchones resistentes al agua.
  • Comprar una bolsa sanitaria drenable para personas que ya no pueden controlar el contenido del intestino.

8.-Dolor

Cabe esperar que la persona no articule a decir que le duele algo. No queda más remedio que observar con atención la cara de la persona para ver si muestra signos de dolor o de que no se siente bien. Otra pista puede provenir de los cambios bruscos de conducta, tales como gritos o golpes. En caso de duda, hay que consultar al médico, y pedir ayuda.

9.-Problemas dentales

Hay que revisar la boca en busca de llagas, caries, restos de comida, o bultos. Y llevar a la persona a sus chequeos dentales. Algunas personas necesitan medicamentos para calmarse antes de ir al dentista.

10.-Otros problemas médicos

Algunos de los problemas circulatorios del corazón y la sangre, los derrames cerebrales y la diabetes son más comunes en personas con Alzheimer que en la población general. Las enfermedades causadas por infecciones también son comunes.

Visitar al médico

Es importante que la persona con Alzheimer reciba atención médica regularmente. Aquí van algunas sugerencias para prepararse la visita al médico:

  • Si es posible, conviene elegir una cita durante el mejor tiempo del día para la persona y cuando el centro de salud no esté muy lleno.
  • Si la persona se pone nerviosa con las visitas al médico, es mejor retener esa información hasta el día de la cita o incluso justo antes de salir para el médico, y darla de manera concisa y positiva. Tal vez ayude llevar algo que le guste comer o beber, o cualquier objeto que le guste.
  • Puede que venga bien la ayuda de algún amigo o familiar que se pueda quedar con la persona mientras uno habla con el médico.
  • Y por último, pero no menos importante, conviene llevar un resumen breve del historial médico y una lista de todos los medicamentos que actualmente toma.

Ir a urgencias

Un viaje a urgencias puede ser muy estresante para todos. Aquí van algunas sugerencias:

  • Llevar una lista de los medicamentos, la tarjeta sanitaria, el nombre del médico de cabecera y, si están hechas, una copia de las voluntades vitales anticipadas, una especie de testamento vital que detalla los deseos del paciente sobre el cuidado médico al final de su vida.
  • En estas ocasiones puede ser muy apropiado que un amigo o familiar nos acompañe y se reúna con nosotros en la sala de espera. Podrá quedarse con la persona enferma mientras contestamos las preguntas del personal.
  • Nos pedirán que expliquemos los síntomas y eventos que nos llevaron allí, y seguramente habrá que repetir esto más de una vez a diferentes miembros del personal. Es mejor estar preparado y armarse de paciencia.
  • Y si la persona con Alzheimer tiene que quedarse ingresada, que no se quede sola. Huelga decirlo, ¿no?

En fin, espero que hayas encontrado esta información útil. Muchas gracias por leer. ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

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