Tratamiento de la EPOC

Hoy vamos a explicar lo que todo paciente con EPOC debe saber sobre los medicamentos que se prescriben para tratar esta enfermedad.

(Si lo prefieres, puedes recibir esta información en formato vídeo).

Recordemos que el propio nombre de la EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) nos da una pista de que los medicamentos no la curan, solo sirven para controlar los síntomas, ¡que no es poco, dicho sea de paso! Así, se mantiene a raya la disnea o falta de aliento, se disminuyen la frecuencia y gravedad de las exacerbaciones, por lo que se mejora la calidad de vida y la tolerancia al ejercicio, al tiempo que se ralentiza el avance de la enfermedad. Actúan abriendo las vías respiratorias reduciendo su inflamación, con antiinflamatorios, o relajando los músculos bronquiales, con broncodilatadores, de acción corta (de rescate) o prolongada. A veces se combinan dos principios activos en un solo medicamento para facilitar el uso y aumentar la eficacia, incluyendo a veces corticosteroides.

La mayoría de estos broncodilatadores se inhalan, pero también se prescriben en comprimidos.

En todo caso, hay que procurar que el tratamiento resulte muy sencillo de seguir, para limitar las posibilidades de errores, y que adherirse a él no sea una pesadilla. El equipo sanitario debe supervisar la técnica, y asegurarse de que sabemos para qué sirve cada fármaco, qué efectos puede tener, cuándo debe tomarse, y en qué orden.

Como todo medicamento, tienen efectos adversos. Así que es bueno informarse para reconocerlos si los padecemos, y poder tomar una decisión al respecto.

¿Y qué pasa si empeoramos? Lo más seguro es que el médico recomiende iniciar una pauta de unos días con cortisona. Se debe tomar por la mañana, e ir disminuyendo la dosis según las instrucciones recibidas. Si se tiene diabetes, hay que tener en cuenta que la cortisona eleva los niveles de azúcar en la sangre. También el médico puede optar por prescribir antibióticos para tratar alguna infección. Como siempre, hay que ceñirse al horario y la dosis, no iniciarlo por nuestra cuenta, y terminar el tratamiento recetado, claro.

Bien, y hasta aquí por hoy. ¡Muchas gracias por leer! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

Otros artículos

Si estás interesado en el proyecto y quieres más información, déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo