
Si nuestro familiar apenas puede moverse, tarde o temprano habrá que cambiar la ropa de cama sin que salga de ella. Vamos a ver qué precauciones y trucos hay para hacer el cambio con las menores molestias para todos.
(Si lo prefieres, puedes recibir esta información en formato vídeo).
Una advertencia importante, lo ideal es llevar a cabo el cambio entre dos personas. Si no es posible, se impone el uso de barandillas de seguridad. Dicho esto, vamos con el paso a paso.
- Lo primero es disponer cerca la ropa de cama en el orden inverso al que la vamos a usar: la funda de la almohada, la colcha, la manta (o el edredón), la sábana encimera, la entremetida, la sábana bajera, y el salva camas.
- Si estos preparativos pasan desapercibidos para la persona dependiente, la informaremos.
- Cerraremos puertas y ventanas para preservar su intimidad y evitar corrientes de aire. La temperatura de la habitación debe ser agradable.
- Si no está contraindicado, colocaremos a la persona boca arriba, totalmente horizontal.
- A continuación, aflojamos la ropa de la cama.
- Retiramos la colcha y la manta (o el edredrón), y si la vamos a volver a usar, las doblamos y las dejamos a mano.
- No dejamos en ningún caso a la persona totalmente descubierta, la tapamos con la sábana encimera o con una toalla grande de baño.
- Si es posible, retiramos la almohada para cambiarle la funda, y la dejamos en una silla.
- Colocamos al familiar de lado, cerca de un borde de la cama.
- Enrollamos la ropa sucia desde nuestro borde hasta la espalda de la persona.
- Empezamos a hacer la cama por este mismo lado, empezando por la sábana bajera. La fijamos en los extremos del colchón, y la enrollamos hasta la mitad de la cama.
- Si se necesitan el salva camas y la entremetida, este es el momento de colocarlos, dejándolos también enrollados como la sábana bajera.
- Ahora giramos a la persona para situarla sobre la ropa limpia, de lado. Ya podemos retirar la ropa sucia, y terminar de colocar la limpia, evitando arrugas, remetiéndola bien bajo el colchón.
- Situamos de nuevo a la persona boca arriba.
- Retiramos la sábana encimera sucia o la toalla que hubiéramos usado para taparla, y extendemos la limpia.
- Por último, colocamos la manta y la colcha (o el edredón), remetiéndolas con holgura a la altura de los pies, con tal de permitir el movimiento cómodo y evitar posturas inadecuadas.
Es todo por hoy, muchas gracias por leer. ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?