Posturas de dependientes.

En la entrada anterior dimos las pautas generales para realizar movilizaciones y transferencias, y dijimos cuáles eran las posturas que deben alternarse. Hoy veremos los aspectos que debemos tener en cuenta en cada una de las posiciones recomendadas.

(Si lo prefieres, puedes recibir esta información en formato vídeo).

Posición boca arriba.

  • La cama estará horizontal, la cabeza, sobre una almohada (o varias, si tiene dificultades respiratorias), el cuerpo, bien alineado, con las piernas extendidas, ligeramente separadas, evitando que giren hacia los lados.
  • Los brazos deben colocarse paralelos a lo largo del cuerpo, ligeramente separados. Se pueden apoyar sobre almohadas, pero en cualquier caso, sin doblar las manos ni las muñecas.
  • Para descargar los tobillos y los talones, se pueden colocar cojines o almohadas bajo las pantorrillas.
  • Se puede evitar la caída hacia los lados de los pies poniendo toallas o almohadas debajo, para procurar una flexión de los tobillos de unos 80º.
  • Si hay que elevar la cabecera, mejor no superar los 30º, ni mantener esta postura durante largos periodos de tiempo.
  • En cuanto a las rodillas, conviene mantenerlas ligeramente flexionadas para evitar la tensión de tenerlas completamente extendidas, sobre todo en el caso de que sufra espasmos.
  • Las caderas tienden a abrirse o cerrarse según cada uno, por lo que conviene mantener una posición neutra. Si tienden a cerrarse, debe colocarse una almohada o cojín entre las rodillas para que no se rocen entre ellas, y aparezcan escaras por presión. Si tienden a separarse, habrá que poner una almohada en el exterior de cada pierna.
  • La elección de la almohada es importante, sobre todo si el familiar va a estar mucho tiempo en la cama. Podemos colocar dos almohadas cruzadas para elevar también los hombros, y que el cuello quede en una posición cómoda.
  • En cuanto a los brazos, si la persona sufre espasmos, los colocaremos en una postura intermedia, ni muy extendidos, ni muy flexionados, ayudándonos de cojines o almohadas. Las manos tampoco deben quedar cerradas.

Posición lateral.

  • La cabeza debe quedar alineada con la columna, con la almohada adecuada bajo la cabeza y el cuello.
  • Los brazos quedarán algo flexionados, y el que queda bajo el cuerpo lo situaremos por delante y bajo la almohada, y el que queda por encima, sobre la almohada. No son recomendables los cojines, ya que ofrecen un menor apoyo.
  • Para evitar un apoyo excesivo sobre el hueso de la cadera, la espalda reposará inclinada unos 30 a 45º hacia atrás, sobre otra almohada.
  • El hombro sobre el que se apoya debe tenderse hacia adelante con tal de aliviar la presión sobre él.
  • Hay que situar una almohada entre las piernas, desde el muslo hasta el tobillo. La pierna que da a la cama debe estar prácticamente extendida, y la que queda arriba se dispondrá semiflexionada sobre la almohada para que quede alineada con la cadera.
  • Tal y como decíamos en la posición boca arriba, no conviene elevar la cabecera más de 30º, ni mantenerla mucho tiempo.

Posición sentada.

  • El sillón debe tener un respaldo alto, con un ángulo próximo a 90º.
  • Si la persona no es capaz de sujetar el tronco, será mejor acomodarla en la cama.
  • Se puede usar una pequeña almohada o cojín para colocar bien la cabeza, así como para la parte baja de la espalda, si es que no se apoya en el respaldo.
  • Los brazos pueden descansar sobre almohadas para que queden flexionados y alineados con el cuerpo.
  • Los pies deben apoyarse en el suelo en ángulo recto.
  • No convienen los dispositivos de tipo flotador o anillo.
  • Al rehacer a la persona, conviene evitar las fricciones sobre la piel. Se puede usar una sábana para realizar el desplazamiento, cosa que veremos en la próxima entrada. ¡Muchas gracias por leer! ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

Otros artículos

Si estás interesado en el proyecto y quieres más información, déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo