Trastornos de equilibrio, diagnóstico y tratamiento.

El diagnóstico de un trastorno del equilibrio no es fácil. Si el médico de cabecera tiene sospechas, seguramente nos derivará a un otorrinolaringólogo.

El diagnóstico de un trastorno del equilibrio no es fácil. Si el médico de cabecera tiene sospechas, seguramente nos derivará a un otorrinolaringólogo.

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Puede solicitar una prueba de audición, análisis de sangre, una videonistagmografía (una prueba que mide los movimientos de los ojos y de los músculos que los controlan), o estudios de imágenes de la cabeza y el cerebro. Puede pedir una posturografía, para medir con precisión la habilidad para mantener el equilibrio sobre una plataforma móvil con diferentes configuraciones. También pueden hacer otras pruebas, como la de la silla giratoria, la de la sacudida brusca de la cabeza, o incluso medir las respuestas de los músculos de los ojos o del cuello a clics de sonido cortos. Como el sistema vestibular es complejo, tal vez se necesiten múltiples pruebas para evaluar mejor la causa del problema de equilibrio.

¿Cómo se tratan los trastornos del equilibrio?

Lo primero que el otorrinolaringólogo debe hacer es determinar si el problema de equilibrio puede deberse a algún otro problema médico o medicamento. Si es así, el médico tratará ese problema, sugerirá cambiar de medicamento o nos derivará a otro especialista, si el problema médico queda fuera de su ámbito.

Si el problema es un Vértigo Posicional Paroxístico Benigno, el otorrinolaringólogo podría hacer una serie de movimientos sencillos, como la maniobra de Epley, para ayudar a desalojar unos cristales de carbonato cálcico, llamados otolitos, que hayan caído en el conducto semicircular, impidiendo así el normal funcionamiento del sistema vestibular. En muchos casos, con una sola sesión basta. En otros, se necesita repetir el procedimiento varias veces hasta poder aliviar el mareo.

Si nos diagnostican la enfermedad de Ménière, el otorrinolaringólogo puede recomendarnos ciertos cambios en la dieta y dejar de fumar, si es el caso. Los medicamentos contra el vértigo o las náuseas pueden aliviar los síntomas, si bien pueden dar sueño. También se podrían usar otros medicamentos, como la gentamicina (un antibiótico) o los corticoesteroides. Aunque la gentamicina funciona mejor que los corticoesteroides para reducir el mareo, en ocasiones causa una pérdida permanente de la audición, amén de daño renal. En algunos casos graves de la enfermedad de Ménière, puede ser necesaria una cirugía de los órganos vestibulares.

Algunas personas que tienen un trastorno del equilibrio no logran aliviar su mareo totalmente y deberán encontrar maneras para vivir con él. Un terapeuta de rehabilitación vestibular puede ayudar a preparar un plan de tratamiento individualizado.

Es importante preguntar si se puede seguir conduciendo, y cómo disminuir el riesgo de caídas y lesiones durante nuestras actividades diarias, como al usar las escaleras, el baño o al practicar ejercicio. Debe evitarse caminar en la oscuridad, así como tener zapatos inestables, es mejor recurrir a los que son de tacón bajo y suela de goma. Si es necesario, habrá que recurrir a un bastón o un andador, llevar a cabo las modificaciones que sean necesarias en casa o el lugar de trabajo; por ejemplo, añadiendo barandillas o pasamanos.

Y hasta aquí por hoy, espero haber sido útil. Muchas gracias por leer. ¿Te animas a comentar, compartir o suscribirte?

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